El 15 de septiembre, Apple lanzó iOS 27 al mundo, pero Europa —incluida España— recibió una versión incompleta: Siri AI, la promesa central de la actualización, quedó retenida sin fecha de llegada. La compañía señala las regulaciones europeas como causa, aunque guarda silencio sobre los detalles. Este episodio no es un accidente técnico, sino un síntoma de la fractura que se abre entre el ritmo de la innovación global y la voluntad de los reguladores europeos de gobernarla.