Durante décadas, millones de personas con asma grave han enfrentado una elección cruel: tolerar una enfermedad que roba el aliento o aceptar los daños acumulados de los esteroides orales. Un ensayo clínico internacional llamado Wayfinder, publicado en The Lancet Respiratory Medicine, sugiere que esa disyuntiva podría estar llegando a su fin: el tezepelumab, un anticuerpo monoclonal inyectable mensual, permitió a más de la mitad de los participantes abandonar completamente los esteroides tras un año, devolviendo a estos pacientes algo que parecía perdido: la posibilidad de respirar sin pagar un
Inyección mensual de tezepelumab reduce crisis de asma grave y elimina dependencia de esteroides
Más de la mitad dejó de tomar esteroides completamente tras doce meses
¿Por qué este medicamento es tan diferente de lo que ya existe?
Porque los pacientes con asma grave no responden a los inhaladores normales. Necesitan esteroides orales diarios, pero esos medicamentos tienen efectos secundarios terribles a largo plazo. El tezepelumab ataca el problema de raíz—bloquea la proteína que causa la inflamación—en lugar de solo suprimir síntomas.
¿Y cuán seguros estamos de que funciona? El estudio dice que más del cincuenta por ciento dejó de tomar esteroides, pero ¿cuánto tiempo duró el seguimiento?
Un año. Doce meses de tratamiento con inyecciones mensuales. Eso es un período razonable para ver cambios reales.
¿Qué pasó con los efectos secundarios?
El nueve por ciento experimentó empeoramiento de los síntomas del asma. Pero el experto aclaró que no está claro si fue por las inyecciones o si habría pasado de todos modos.
Eso es importante. No sabemos si esos casos fueron causados por el medicamento o si son simplemente variabilidad natural en pacientes con asma grave.
¿Cuántas personas con asma grave hay en el mundo?
Se estima que hasta el diez por ciento de las personas con asma tienen la forma grave. Eso significa millones de pacientes potenciales.
Pero el ensayo incluyó casi trescientos personas de once países. ¿Es una muestra lo suficientemente grande?
Para un ensayo de fase avanzada, es razonable. Y los resultados fueron consistentes: dos tercios sin crisis, casi el noventa por ciento con dosis reducidas.
¿Cuál es el siguiente paso?
La aprobación ya existe en varios países. Ahora depende de que los sistemas de salud lo incorporen en sus pautas clínicas y de que los médicos lo prescriban a los pacientes adecuados.
Il Polso
- Hasta el diez por ciento de los asmáticos padece la forma grave de la enfermedad, aquella que los inhaladores convencionales no logran controlar, obligándolos a depender de esteroides orales con consecuencias devastadoras a largo plazo.
- El uso prolongado de corticosteroides sistémicos provoca osteoporosis, diabetes e infecciones recurrentes, convirtiendo el tratamiento en una fuente de daño tan seria como la propia enfermedad.
- El tezepelumab interrumpe el proceso inflamatorio en su origen al bloquear una proteína clave en las vías respiratorias, evitando las crisis sin los efectos secundarios sistémicos de los esteroides.
- Más del 50% de los participantes dejó los esteroides por completo en doce meses, dos tercios no sufrió ninguna crisis durante el estudio, y la función pulmonar y la calidad de vida mejoraron de forma significativa.
- Con aprobaciones ya vigentes en Reino Unido, Estados Unidos y otros países, el debate se traslada ahora a cómo integrar estos hallazgos en las guías clínicas que orientan a los médicos de cabecera en su práctica diaria.
Durante décadas, millones de personas con asma grave han enfrentado una elección cruel: tolerar una enfermedad que roba el aliento o aceptar los daños acumulados de los esteroides orales. Un ensayo clínico internacional llamado Wayfinder, publicado en The Lancet Respiratory Medicine, sugiere que esa disyuntiva podría estar llegando a su fin: el tezepelumab, un anticuerpo monoclonal inyectable mensual, permitió a más de la mitad de los participantes abandonar completamente los esteroides tras un año, devolviendo a estos pacientes algo que parecía perdido: la posibilidad de respirar sin pagar un precio demasiado alto.
Casi trescientos adultos con asma grave, provenientes de once países, llegaron al ensayo Wayfinder con una historia compartida: tomaban esteroides orales a diario, además de inhaladores que no bastaban para controlar su enfermedad. Durante un año recibieron una inyección mensual de tezepelumab, el anticuerpo monoclonal de AstraZeneca conocido como Tezspire. Los resultados, presentados en The Lancet Respiratory Medicine y en la reunión invernal de la British Thoracic Society, cambiaron el panorama del tratamiento.
Más de la mitad de los participantes suspendió completamente los esteroides tras doce meses. Casi el noventa por ciento los redujo a dosis bajas. Dos tercios no sufrió ninguna crisis durante todo el estudio. Los síntomas clásicos —tos, sibilancias, dificultad respiratoria— mejoraron, la función pulmonar se fortaleció y la calidad de vida se elevó de manera notable.
El trasfondo de este avance es una elección que millones de pacientes han enfrentado durante décadas: dejar que el asma grave destruya la respiración o aceptar los efectos secundarios de los esteroides sistémicos prolongados, entre ellos osteoporosis, diabetes y mayor vulnerabilidad a infecciones. El tezepelumab ofrece una tercera vía: bloquea selectivamente la proteína que desencadena la inflamación en las vías respiratorias, cortando el proceso en su origen.
Fan Chung, del Imperial College de Londres, calificó los resultados como muy exitosos, aunque señaló que un nueve por ciento de participantes experimentó efectos adversos, sin que quede claro si fueron causados por el fármaco. David Jackson, autor principal del estudio, destacó además que el tezepelumab mejora la rinosinusitis crónica, lo que lo hace especialmente valioso para pacientes con síntomas en vías respiratorias superiores e inferiores.
Lo que se abre ahora es una perspectiva distinta para millones de personas. Expertos como Samantha Walker, de Asthma + Lung UK, lo describen como un avance capaz de transformar vidas. Kamila Hawthorne, del Royal College of GPs, valora la inyección mensual como una alternativa más cómoda y segura que los comprimidos diarios, aunque subraya la necesidad de evaluar cuidadosamente estos hallazgos antes de actualizar las guías clínicas que orientan la práctica médica cotidiana.
Casi trescientos adultos con asma grave llegaron a un ensayo clínico internacional llamado Wayfinder procedentes de once países distintos. Todos compartían una realidad común: tomaban diariamente comprimidos de esteroides, entre cinco y cuarenta miligramos, además de los inhaladores convencionales que no lograban controlar su enfermedad. Durante un año, recibieron una inyección mensual de tezepelumab, un anticuerpo monoclonal fabricado por AstraZeneca, también conocido como Tezspire. Lo que sucedió después cambió el panorama del tratamiento del asma grave.
Más de la mitad de los participantes logró suspender completamente los comprimidos de esteroides tras doce meses. Casi el noventa por ciento los redujo a dosis bajas. Un tercio dejó de tomarlos en apenas seis meses. Dos tercios no sufrieron ninguna crisis de asma durante todo el estudio. Los síntomas clásicos—tos, sibilancias, dificultad para respirar, opresión en el pecho—mejoraron de manera significativa. La función pulmonar se fortaleció. La calidad de vida se elevó. Los resultados se presentaron en The Lancet Respiratory Medicine y en la reunión invernal de la British Thoracic Society.
Esta noticia importa porque hasta el diez por ciento de las personas con asma padecen la forma grave de la enfermedad, aquella que no responde a los tratamientos habituales. Durante décadas, estos pacientes han dependido de corticosteroides sistémicos—medicamentos potentes que controlan la inflamación pero que, cuando se usan a largo plazo, traen consigo riesgos severos: osteoporosis, diabetes, vulnerabilidad aumentada a infecciones, y otras afecciones que deterioran la salud general. No es un dilema menor. Es la elección entre dos males: dejar que el asma grave destruya la respiración o aceptar los efectos secundarios de los esteroides.
El tezepelumab funciona de manera distinta. Es un anticuerpo monoclonal que bloquea una proteína directamente asociada a la inflamación de las vías respiratorias. Se une selectivamente a esa proteína, impidiendo que desencadene el proceso inflamatorio que obstaculiza la respiración. En 2023, el Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención aprobó su uso en personas mayores de doce años. Desde entonces, la aprobación se expandió a Reino Unido, Estados Unidos y otros países.
Fan Chung, experto del Imperial College de Londres, resumió el desafío clínico con claridad: el objetivo es que los pacientes dejen de tomar esteroides orales en la medida de lo posible. Respecto al ensayo, señaló que aproximadamente el cuarenta por ciento de los participantes logró reducir la dosis a un nivel en el que los efectos secundarios serían mínimos, calificando el resultado como muy exitoso. Reconoció que el nueve por ciento experimentó efectos secundarios como el empeoramiento de los síntomas del asma, aunque aclaró que no está claro si fueron causados por las inyecciones o si habrían ocurrido de todos modos. Consideró que se trata de una proporción razonable dados los posibles beneficios de dejar de tomar esteroides.
David Jackson, profesor y principal autor del estudio, destacó que el tezepelumab también suprime síntomas relacionados con la alergia y mejora la rinosinusitis crónica, lo que lo hace especialmente prometedor para pacientes con asma grave que padecen síntomas tanto en las vías respiratorias superiores como en las inferiores. Samantha Walker, directora de investigación e innovación en Asthma + Lung UK, definió el avance como increíblemente alentador para el futuro del cuidado del asma, capaz de transformar las vidas de las personas con asma grave. Kamila Hawthorne, del Royal College of GPs, valoró la inyección mensual como una alternativa más cómoda y segura que los comprimidos diarios, subrayando que cualquier intervención nueva que ayude a los pacientes a controlar sus síntomas de manera segura y efectiva sería bienvenida.
Lo que se abre ahora es una perspectiva distinta para millones de pacientes. Una vía más segura, efectiva y confortable para el manejo de la enfermedad. En un escenario donde el riesgo de crisis mortales y de efectos secundarios graves limita la calidad de vida, estos resultados ofrecen un futuro con menos dependencia de los esteroides orales y sus peligros conocidos. Pero como señaló Hawthorne, es importante que los hallazgos se evalúen y consideren cuidadosamente a medida que se desarrollan y actualizan las pautas clínicas que los médicos de cabecera utilizan en su práctica diaria, basándose en la evidencia más reciente para garantizar la seguridad y el beneficio para los pacientes.
Citazioni salienti
Nos gustaría que la gente dejara de tomar esteroides orales en la medida de lo posible. El ensayo confirma que el tezepelumab es un tratamiento útil para pacientes con asma grave, ya que reduce la necesidad de tomar pastillas diarias.— Fan Chung, experto del Imperial College de Londres
Un avance increíblemente alentador para el futuro del cuidado del asma que podría transformar las vidas de las personas con asma grave.— Samantha Walker, directora de investigación e innovación en Asthma + Lung UK