En un momento en que las olas de calor presionan las redes eléctricas y los gases refrigerantes tradicionales agravan el calentamiento global, investigadores de la Universidade da Coruña han desarrollado estructuras organometálicas capaces de generar frío y calor usando dióxido de carbono sin necesidad de compresores eléctricos continuos. El hallazgo, que transforma un residuo contaminante en recurso térmico, sitúa a la ciencia gallega en la frontera de una transición energética que Europa ya ha legislado como inevitable. Es, en su esencia, la historia de cómo la curiosidad molecular puede des