En los márgenes de lo perceptible, donde el temblor aún no tiene nombre, un equipo de investigadores indios ha construido un espejo tecnológico capaz de ver lo que el ojo médico todavía no alcanza. Mediante un bolígrafo inteligente y algoritmos de inteligencia artificial, científicos de la Siksha 'O' Anusandhan University han logrado detectar señales tempranas del Parkinson con una precisión cercana al 99%, analizando la forma y la dinámica oculta de simples dibujos. El hallazgo no promete una cura, sino algo quizás más valioso en esta etapa: tiempo, el recurso más escaso cuando una enfermedad