En la isla de La Palma, donde el cielo y la ciencia se encuentran con especial claridad, cuatro supertelescopios de nueva generación serán inaugurados el 15 de octubre para escrutar los rincones más violentos del cosmos. Investigadores de la Universidad de Alcalá forman parte de este esfuerzo colectivo, aportando su conocimiento al estudio de fenómenos que desafían los límites de la física conocida. Es un momento en que España no solo observa el universo extremo, sino que se convierte en uno de sus principales intérpretes.