Durante décadas, la ciencia observó con perplejidad que los fumadores enfermaban menos de Párkinson, atribuyendo el mérito a la nicotina sin poder demostrarlo. Ahora, la investigadora española Clara Bueno López, desde la Universidad de Oxford, ha señalado al verdadero protagonista: el monóxido de carbono, un gas que el propio cuerpo produce de forma natural y que, en dosis bajas, parece proteger el cerebro frente a esta enfermedad neurodegenerativa. Su hallazgo, respaldado por doce años de seguimiento a medio millón de personas, no solo reescribe una hipótesis antigua, sino que abre la posibil