En las fronteras donde Europa y África se tocan, España ha decidido construir infraestructura permanente para enfrentar una realidad que no parece transitoria: la llegada continua de migrantes a Ceuta y Melilla. El Ministerio del Interior planea dos centros de identificación con 1.600 plazas en total, una respuesta institucional que reconoce, implícitamente, que los flujos migratorios no son una crisis pasajera sino una condición duradera. Mientras 5.482 personas han retornado a Marruecos y solo 307 han sido expulsadas formalmente en 45 días, el debate sobre la efectividad y la humanidad de es
Interior prepara dos centros permanentes de identificación para migrantes en Ceuta y Melilla
Miles de migrantes han llegado a Ceuta y Melilla, con solo 307 expulsados y miles retornados a Marruecos en condiciones de procesamiento.