En el fútbol, como en la vida, los empates a veces pesan más que las derrotas: Inter Miami y Atlanta United se repartieron los puntos en un 2-2 que dejó más preguntas que respuestas. Messi, el hombre que ya lo ganó todo, rozó la inmortalidad con un córner directo que el travesaño negó, y protagonizó después una discusión que recordó que el fuego competitivo no se apaga con los títulos. El equipo de Miami sigue segundo en el Este, mirando de lejos al líder Nashville, mientras aguarda un nuevo ciclo bajo la conducción de Cristian Kily González.