Bajo la lluvia de Miami, Lionel Messi volvió a firmar su nombre en la historia del fútbol: un cabezazo en el minuto 23 —su gol número 100 con Inter Miami y el 929 de su carrera— abrió el camino hacia la primera Campeones Cup del club y el título número 48 del rosarino. En el Nu Stadium, la victoria 2-0 sobre Cruz Azul no fue solo un resultado deportivo, sino otro capítulo en la construcción de un legado que ya no admite comparaciones.