Innovación chilena Mammo-Q busca revolucionar diagnóstico de cáncer de mama

El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en mujeres adultas chilenas, con tiempos de diagnóstico críticos que retrasan tratamientos y generan saturación en servicios de salud.
Biomarcadores objetivos en minutos, no subjetividad en semanas
Mammo-Q entrega métricas cuantitativas que permiten tomar decisiones clínicas precisas sin depender de la observación del operador.
Mark

¿Por qué es tan importante que Mammo-Q sea compatible con ecógrafos existentes?

Mimi

Porque la realidad de los centros de salud en Chile es que no tienen presupuesto para equipamiento nuevo. Si les dices que necesitan una máquina de 500 mil dólares, la innovación muere en el escritorio. Mammo-Q es un accesorio, algo que se conecta a lo que ya tienen. Eso es lo que la hace viable.

Mark

Pero ¿qué diferencia hay entre lo que hace Mammo-Q y lo que hace un ecógrafo convencional?

Mimi

El ecógrafo convencional te muestra una imagen. Un médico la mira y dice "esto se ve sospechoso". Pero es subjetivo. Mammo-Q te da números, biomarcadores. Te dice "la rigidez de este tejido es X, la viscoelasticidad es Y". Eso es objetivo. Eso es lo que permite tomar decisiones sin tener que enviar a biopsia a alguien que probablemente no la necesita.

Mark

¿Y eso realmente descongestiona el sistema?

Mimi

Completamente. Ahora mismo, los patólogos están saturados porque los médicos derivan casos excesivos a biopsia por miedo a equivocarse. Si Mammo-Q puede descartar malignidad con certeza en minutos, esos casos nunca llegan a patología. Los recursos se usan donde realmente se necesitan.

Mark

¿Cuál es el siguiente paso?

Mimi

Validación clínica real. Ya están trabajando con institutos oncológicos para probar la tecnología en pacientes reales, no solo en fantomas. Eso es lo que dirá si esto funciona o no en la práctica.

Mark

¿Y si funciona?

Mimi

Entonces tienes una herramienta que acelera diagnósticos, reduce procedimientos innecesarios y mejora la formación de profesionales de salud. En un país donde el cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en mujeres, eso es significativo.

  • El cáncer de mama es la principal causa de retrasos oncológicos en Chile, y las semanas que separan la sospecha del diagnóstico pueden definir el destino de una paciente.
  • La ecografía convencional depende del juicio subjetivo del operador, lo que genera una cascada de biopsias innecesarias que satura los servicios de patología y alarga las listas de espera.
  • Mammo-Q genera mapas de color que miden rigidez y viscoelasticidad del tejido mamario en minutos, entregando biomarcadores cuantitativos que permiten estratificar el riesgo sin requerir equipamiento nuevo.
  • El proyecto ya cuenta con respaldo de Corfo, la incubadora 3IE y colaboraciones con el Instituto Oncológico FALP y el Instituto Nacional del Cáncer para validación clínica real.
  • Los fantomas mamarios desarrollados por el equipo abren además una vía concreta para formar a matronas y profesionales de salud en detección temprana con criterios más precisos.

En Chile, donde el cáncer de mama encabeza los retrasos oncológicos y cada semana perdida puede costar una vida, investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María han respondido con Mammo-Q: un dispositivo que convierte la incertidumbre subjetiva del diagnóstico ecográfico en mapas objetivos de rigidez tisular. La innovación no propone reemplazar lo que existe, sino iluminar lo que hasta ahora permanecía en penumbra, ofreciendo a médicos y matronas una métrica donde antes solo había intuición.

En Chile, el cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de muerte entre mujeres adultas, agravada por tiempos de diagnóstico que en muchos casos resultan críticos. Fue esa brecha la que llevó a investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María a crear Mammo-Q, una tecnología diseñada para transformar la forma en que se evalúan las lesiones mamarias.

El dispositivo nació en el Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo de la USM, bajo la dirección del ingeniero Joaquín Mura y con la colaboración de Constanza Flores, especialista en análisis de imágenes médicas. Mammo-Q funciona como accesorio para ecógrafos convencionales: mediante un actuador que genera vibraciones y un software de análisis en tiempo real, produce mapas de color que muestran simultáneamente la rigidez y viscoelasticidad del tejido mamario, entregando biomarcadores objetivos en minutos.

El problema que busca resolver es tan cotidiano como urgente. La ecografía tradicional depende de la observación subjetiva del médico, quien, ante la duda, deriva el caso a biopsia. Ese exceso de derivaciones colapsa los servicios de patología y retrasa diagnósticos. Mura señala que la carencia no es solo de médicos en regiones apartadas, sino de herramientas que permitan decisiones clínicas más rápidas y precisas.

El equipo también desarrolló fantomas mamarios —dispositivos calibrados de gelatina y grafito que simulan tejido humano— para entrenar a profesionales en un entorno controlado. Las matronas, clave en la detección temprana, podrían beneficiarse especialmente de esta herramienta formativa.

Actualmente, Mammo-Q avanza en validación técnica tras obtener el fondo Semilla Inicia Nacional 2025 de Corfo y ser seleccionado para el programa EBCT Inicia 2026. En paralelo, el equipo trabaja con el Instituto Oncológico FALP y el Instituto Nacional del Cáncer para pruebas en entornos clínicos reales. Su propósito no es reemplazar los procesos existentes, sino reducir biopsias innecesarias, descongestionar el sistema y acortar el camino hacia un diagnóstico definitivo para quienes más lo necesitan.

En Chile, el cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de muerte entre mujeres adultas. Lo que hace que esta realidad sea aún más urgente es que los tiempos para diagnosticarlo son, en muchos casos, críticos. Semanas pueden pasar entre una sospecha inicial y una confirmación definitiva, tiempo que en oncología es oro puro. Fue esta brecha la que motivó a investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María a desarrollar Mammo-Q, una tecnología que promete cambiar la forma en que se evalúan las lesiones mamarias en el país.

Mammo-Q nace del Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo de la USM, bajo la dirección de Joaquín Mura, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica. Junto a él trabaja Constanza Flores, ingeniera en Diseño de Productos especializada en análisis de imágenes médicas. El dispositivo funciona como un accesorio para los ecógrafos convencionales, lo que significa que no requiere que los centros de salud inviertan en equipamiento completamente nuevo. Genera mapas de color que muestran simultáneamente la rigidez y viscoelasticidad del tejido mamario, entregando biomarcadores objetivos que permiten estratificar el riesgo de malignidad en cuestión de minutos.

El problema que Mammo-Q intenta resolver es tan simple como profundo: la ecografía convencional depende de la observación subjetiva del operador. Un médico mira la pantalla y debe decidir si lo que ve es benigno o maligno, pero carece de métricas cuantitativas que le den certeza. Ante la duda, y para evitar riesgos, los profesionales derivan excesivos casos a biopsia. Esto genera un cuello de botella en los servicios de patología, saturando listas de espera y retrasando diagnósticos. Mura explica que el problema central no es solo la falta de médicos en regiones apartadas, sino la ausencia de herramientas objetivas que permitan tomar decisiones clínicas más rápidas y precisas.

La innovación funciona mediante un actuador que genera vibraciones específicas junto con ultrasonido, mientras que un software analiza los datos en tiempo real. A diferencia de otras tecnologías disponibles, su compatibilidad con ecógrafos existentes facilita su adopción en distintos contextos clínicos sin requerir grandes inversiones. El equipo ya ha creado fantomas mamarios, dispositivos calibrados hechos de gelatina, grafito y otros componentes que simulan las propiedades mecánicas del tejido humano. Estos permiten entrenar a profesionales de la salud en la identificación de lesiones en un entorno controlado.

Actualmente, Mammo-Q avanza en su etapa de validación técnica tras ganar el fondo Semilla Inicia Nacional 2025 de Corfo. La incubadora 3IE apoyó la iniciativa, que además fue seleccionada para el programa EBCT Inicia 2026 del proyecto InES I+D USM. En paralelo, el equipo colabora con el Instituto Oncológico FALP y el Instituto Nacional del Cáncer para poner a prueba esta tecnología en entornos clínicos reales. Las matronas, fundamentales en la detección temprana del cáncer de mama y en el acompañamiento de las pacientes, podrían utilizar estos fantomas como herramienta clave para mejorar sus capacidades diagnósticas.

Lo que hace a Mammo-Q particularmente relevante es que no pretende reemplazar los procesos existentes, sino mejorarlos. Busca reducir la cantidad de biopsias innecesarias, descongestionar el sistema de salud y, sobre todo, acelerar el camino hacia un diagnóstico definitivo para quienes realmente lo necesitan. En un país donde el cáncer de mama lidera los retrasos oncológicos, una herramienta que entregue biomarcadores objetivos en minutos podría significar la diferencia entre un tratamiento oportuno y uno retrasado.

El problema central no es solo la falta de médicos en regiones apartadas, sino la falta de herramientas objetivas que permitan diferenciar nódulos benignos de malignos con certeza
— Joaquín Mura, director del Laboratorio de Ultrasonido Cuantitativo USM
Mammo-Q entrega biomarcadores para estratificar el riesgo y descartar malignidad, priorizando casos urgentes y descongestionando el sistema de salud
— Constanza Flores, ingeniera en Diseño de Productos USM
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