Ingeniería Química y Ciencias posicionan a la EHU entre las 400 mejores universidades del mundo

La investigación vasca deja rastro verificable en el mundo científico
La EHU destaca en publicaciones altamente citadas en revistas de impacto global como Nature y Science.
Mark

¿Por qué el ranking de Shanghái mide investigación y no docencia?

Mimi

Porque la investigación deja rastro verificable: publicaciones, citas, premios reconocidos internacionalmente. La docencia es más difícil de medir de forma comparable entre universidades tan distintas.

Mark

¿Qué significa que la EHU destaque en investigaciones "altamente citadas"?

Mimi

Significa que otros científicos de todo el mundo leen y usan los trabajos de investigadores de la EHU. Es un indicador de que lo que hacen aquí importa, que resuelven problemas que interesan a la comunidad científica global.

Mark

¿Por qué Ingeniería Química es la disciplina más fuerte?

Mimi

Probablemente porque Euskadi tiene una base industrial sólida en química y materiales. Cuando hay empresas que necesitan innovación en esos campos, la universidad puede hacer investigación relevante y financiada.

Mark

¿Qué cambia con el nuevo Centro de Estudios Avanzados?

Mimi

Ahora la EHU investiga bien pero atrae a pocos estudiantes de posgrado de élite. El centro busca que esos investigadores de clase mundial también formen a la próxima generación aquí, en Euskadi, no en Stanford o Cambridge.

Mark

¿Por qué limitar a mil estudiantes?

Mimi

Porque la calidad requiere selectividad. Un centro de excelencia no puede crecer indefinidamente sin perder lo que lo hace especial: acceso directo a investigadores de primer nivel, recursos concentrados, comunidad pequeña y cohesionada.

  • Las universidades chinas escalan posiciones en los rankings mundiales a un ritmo que presiona a instituciones europeas de tamaño mediano, haciendo que cada puesto conservado sea una victoria no trivial.
  • La EHU resiste ese avance y se cuela entre las 150 mejores del mundo en Ingeniería Química, con otras once disciplinas —desde Inteligencia Artificial hasta Farmacia— dentro del top 300 global.
  • El ecosistema científico vasco, tejido entre la EHU, los centros CIC y BERC y los investigadores Ikerbasque, funciona como palanca colectiva que multiplica el impacto de cada institución por separado.
  • El Gobierno vasco responde al momento con un plan concreto: un Centro de Estudios Avanzados público, íntegramente en inglés, con capacidad para mil estudiantes de todo el mundo y enfocado en disciplinas estratégicas de alto valor añadido.
  • La ambición declarada es convertir Euskadi en polo académico de referencia en el sur de Europa, apoyándose en el músculo industrial de empresas como Iberdrola y Petronor que ya operan en ciencia de materiales, tecnología cuántica y descarbonización.

En el mapa del conocimiento global, la Universidad del País Vasco sostiene su lugar entre las cuatrocientas instituciones más destacadas del mundo, una posición que habla no solo de logros académicos sino de la voluntad colectiva de una región pequeña por participar en las conversaciones científicas más importantes de la humanidad. El ranking de Shanghái, que mide la capacidad investigadora y no la calidad docente, reconoce a la EHU especialmente en Ingeniería Química, Química y Nanociencia, disciplinas donde lo vasco dialoga con lo universal. Detrás de este resultado hay un ecosistema científico construido con paciencia —universidades, centros de investigación, programa Ikerbasque— que el Gobierno vasco aspira ahora a coronar con un Centro de Estudios Avanzados orientado al posgrado internacional.

La Universidad del País Vasco ha confirmado su presencia entre las cuatrocientas mejores universidades del mundo según el ranking de Shanghái, una clasificación elaborada desde 2003 que mide exclusivamente la capacidad investigadora de las instituciones. El resultado es especialmente significativo en un momento en que las universidades chinas avanzan con rapidez en estas listas, haciendo más notable que una universidad vasca mantenga posiciones de élite global.

El sistema de evaluación del ranking utiliza seis indicadores: premios Nobel y Medallas Fields obtenidos por exalumnos y profesores, volumen de investigaciones altamente citadas, publicaciones en Nature y Science, y todos estos datos ponderados por el número de docentes. En este marco, la EHU sobresale especialmente en investigaciones altamente citadas y en presencia en las dos revistas científicas más influyentes del mundo. Su mejor posición corresponde a Ingeniería Química, donde figura entre las 150 primeras universidades globales; Química y Nanociencia y Nanotecnología la sitúan entre las 200 mejores, y otras nueve disciplinas —entre ellas Matemáticas, Inteligencia Artificial, Ciencia de Materiales y Farmacia— alcanzan el top 300.

Este rendimiento no es fruto de un esfuerzo aislado. La EHU forma parte de un ecosistema científico más amplio que incluye los centros CIC y BERC y los investigadores del programa Ikerbasque, una red que el Gobierno vasco quiere ahora fortalecer en su dimensión formativa. El consejero Juan Ignacio Pérez anunció en julio la creación de un Centro de Estudios Avanzados que comenzará a operar el próximo año, ofreciendo posgrados —máster y doctorado— en inglés para un máximo de mil estudiantes nacionales e internacionales.

Las disciplinas elegidas estarán alineadas con el plan vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación, y el proyecto confía en el tejido industrial de la región —con actores como Iberdrola y Petronor— para anclar la formación en áreas de alto valor como la tecnología cuántica, las ciencias biosanitarias y la descarbonización. El objetivo final es que Euskadi se consolide como referente académico en el sur de Europa.

La Universidad del País Vasco ha logrado mantenerse entre las cuatrocientas mejores universidades del mundo, un resultado que refleja la fortaleza de su investigación en una docena de disciplinas académicas. El logro cobra relevancia en un contexto donde las universidades chinas avanzan con rapidez en los rankings internacionales, lo que hace más notable que una institución vasca siga ocupando posiciones de élite global.

El ranking de Shanghái, elaborado desde 2003 por una consultora especializada con sede en China, no evalúa la calidad de la docencia sino la capacidad investigadora de las universidades. Para ello utiliza seis indicadores específicos: el número de antiguos alumnos que han ganado el Premio Nobel o la Medalla Fields, que es el equivalente matemático del Nobel; la cantidad de profesores e investigadores que han recibido estas mismas distinciones; el volumen de investigaciones altamente citadas e indexadas en los principales índices de referencia; cuántas de esas investigaciones se han publicado en las revistas Nature y Science; y finalmente, estos indicadores ponderados por el número de profesores, es decir, el rendimiento académico por persona en la institución.

En este marco de evaluación, la EHU destaca particularmente en dos aspectos: el número de investigaciones altamente citadas y la publicación de artículos en Nature y Science. La disciplina que más brilla es Ingeniería Química, donde la universidad vasca se posiciona entre las ciento cincuenta mejores del mundo. Le siguen Química y Nanociencia y Nanotecnología, campos donde la EHU figura entre las doscientas mejores universidades globales. Además, otras nueve disciplinas alcanzan posiciones dentro de las trescientas primeras: Matemáticas, Ingeniería Civil, Ciencia de Materiales, Ciencias de la Energía, Ciencia de los Alimentos y Tecnología, Ingeniería Metalúrgica, Farmacia y Ciencias Farmacéuticas, Inteligencia Artificial y Educación.

Esta fortaleza investigadora no surge del vacío. La EHU lidera, junto con centros como los CIC y BERC, una amplia red científica en la que también participan investigadores del programa Ikerbasque. El conjunto forma un ecosistema científico de primer nivel que el Gobierno vasco ahora busca potenciar a través de la formación académica. El Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación planea lanzar a partir del próximo año un Centro de Estudios Avanzados, según reveló el consejero Juan Ignacio Pérez en una entrevista publicada en julio.

La idea es ofrecer formación de posgrado —máster y doctorado— en disciplinas consideradas estratégicas y alineadas con los objetivos del plan de Ciencia, Tecnología e Innovación vasco. El nuevo centro será de carácter público, impartirá toda su oferta en inglés y acogerá a no más de mil estudiantes, tanto vascos como de cualquier parte del mundo. La ambición es clara: complementar la actividad investigadora vasca y convertir a Euskadi en un polo académico de referencia en el sur de Europa en materias científicas de alto valor añadido. Para ello, el Gobierno confía en aprovechar el potencial del tejido industrial vasco y su liderazgo en áreas como ciencia de materiales, tecnología cuántica, ciencias biosanitarias y descarbonización, con la presencia de grandes empresas como Iberdrola y Petronor que ya desarrollan proyectos significativos en estos campos.

La idea es ofertar formación de posgrado en disciplinas consideradas estratégicas y alineadas con los objetivos del plan de Ciencia, Tecnología e Innovación
— Juan Ignacio Pérez, consejero de Ciencia, Universidades e Innovación
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