En el mapa del conocimiento global, la Universidad del País Vasco sostiene su lugar entre las cuatrocientas instituciones más destacadas del mundo, una posición que habla no solo de logros académicos sino de la voluntad colectiva de una región pequeña por participar en las conversaciones científicas más importantes de la humanidad. El ranking de Shanghái, que mide la capacidad investigadora y no la calidad docente, reconoce a la EHU especialmente en Ingeniería Química, Química y Nanociencia, disciplinas donde lo vasco dialoga con lo universal. Detrás de este resultado hay un ecosistema científ