En el cruce entre un mercado laboral que se enfría y una inflación que se resiste a ceder, la Reserva Federal de Estados Unidos enfrenta una de sus encrucijadas más delicadas en años. El débil informe de empleo de julio ha transformado lo que parecía una decisión inminente —subir las tasas de interés— en una apuesta cargada de riesgo. El presidente Kevin Warsh navega este dilema con una opacidad deliberada, consciente de que cada palabra puede mover mercados y comprometer el margen de maniobra de la institución. Mientras tanto, millones de estadounidenses sienten las consecuencias en el precio
Informe de empleo débil complica la estrategia de la Fed contra la inflación
Los jóvenes estadounidenses enfrentan un doble golpe: precios de vivienda elevados y tasas hipotecarias en aumento cercanas al 7%, dificultando el acceso a la propiedad.