En el ciclo natural de los mercados, donde la percepción a corto plazo suele distorsionar la realidad estructural, Inditex atraviesa un momento de corrección bursátil que contrasta con unos fundamentales sólidos: ingresos récord, diversificación de marcas en expansión y una cadena de suministro que sus rivales difícilmente pueden imitar. La caída del 7,8% en bolsa refleja más la inquietud por el alza de costes operativos que un deterioro real del negocio, y la mayoría de analistas lo interpreta así. En el fondo, la pregunta no es si Inditex es fuerte, sino si el mercado tardará poco o mucho en