India acumula el 46% de casos globales y el 25% de muertes por covid en una semana

India registra más de 215.500 muertes oficiales con estimaciones reales potencialmente 5-10 veces mayores; hospitales saturados sin camas ni oxígeno disponible.
Los crematorios no tenían espacio para recibir más cuerpos
En ciudades como Patna, la infraestructura funeraria colapsó bajo el peso de la mortalidad diaria.

En mayo de 2021, India se convirtió en el epicentro más devastador de la pandemia global, concentrando casi la mitad de los contagios mundiales en una sola semana y un cuarto de las muertes reportadas en el planeta. Con 3.780 fallecidos en un único día y hospitales sin camas ni oxígeno, el país asiático enfrentaba no solo una crisis sanitaria, sino una fractura profunda entre las cifras oficiales y la magnitud real del sufrimiento humano. La velocidad con que el virus arrasaba comunidades enteras —crematorios desbordados, cadáveres en las calles— ponía en evidencia los límites de los sistemas de salud pública cuando la catástrofe supera toda previsión.

  • India registró 3.780 muertes y más de 382.000 contagios en un solo día, marcando catorce jornadas consecutivas por encima de los 300.000 casos diarios.
  • Expertos médicos advierten que las cifras reales podrían ser entre cinco y diez veces superiores a las oficiales, mientras crematorios y morgues colapsan sin capacidad para recibir más cuerpos.
  • Hospitales de todo el país reportan escasez crítica de camas y oxígeno, y en ciudades como Patna los cadáveres yacen en las calles ante la incapacidad de los centros funerarios.
  • La campaña de vacunación se desploma por problemas de suministro, obligando a cerrar centros de inmunización justo cuando la demanda es más urgente.
  • El gobierno de Modi enfrenta críticas crecientes por negarse a imponer un cierre nacional, mientras la oposición exige medidas más drásticas ante una crisis que ya concentra el 46% de los casos globales de la semana.

A mediados de mayo de 2021, India vivía una catástrofe sanitaria sin precedentes. En una sola jornada, el país reportó 3.780 muertes —su cifra diaria más alta hasta entonces— y más de 382.000 nuevos contagios, completando dos semanas consecutivas por encima de los 300.000 casos diarios.

El peso de India en la pandemia global era aplastante: de los 5,7 millones de casos registrados en el mundo durante la última semana de abril y primeros días de mayo, casi 2,6 millones correspondían a ese país, el 46% del total. En muertes, concentraba el 25% de los decesos planetarios del período. En su región, acumulaba más del 90% de casos y fallecimientos.

Los expertos advertían que incluso esos números alarmantes eran una subestimación: la realidad podría ser entre cinco y diez veces peor. El sistema sanitario lo confirmaba con imágenes brutales: hospitales sin camas ni oxígeno, crematorios desbordados, cadáveres en las calles de ciudades como Patna. India había sumado sus últimos 10 millones de casos en apenas cuatro meses, frente a los diez que le tomaron alcanzar los primeros.

Paralela a la crisis médica, la campaña de vacunación se hundía por problemas logísticos, forzando el cierre de centros de inmunización en varios estados. El primer ministro Modi resistía las presiones para decretar un cierre nacional, invocando el costo económico, mientras la oposición y la comunidad médica exigían medidas más contundentes ante una emergencia que ya superaba cualquier escala prevista.

A mediados de mayo de 2021, India atravesaba una crisis sanitaria sin precedentes. El miércoles de esa semana, el país reportó 3.780 muertes en un solo día —la cifra más alta registrada hasta entonces— y 382.315 nuevos contagios. Era el decimocuarto día consecutivo en el que los casos diarios superaban los 300.000, una escalada que reflejaba el colapso del sistema de salud pública.

Los números globales pintaban un cuadro aún más desolador. En los siete días previos, entre el 27 de abril y el 4 de mayo, el mundo registró 5,7 millones de casos de coronavirus. De esos, casi 2,6 millones —el 46 por ciento— ocurrieron en India. En cuanto a muertes, mientras el planeta reportaba 93.523 decesos en ese período, India concentraba 23.231, equivalente al 25 por ciento del total mundial. En su región, el país asiático acumulaba más del 90 por ciento de los casos y muertes.

Las cifras oficiales ya eran alarmantes, pero los expertos médicos advertían que la realidad era potencialmente mucho peor. Las muertes y contagios reales podrían ser entre cinco y diez veces mayores que lo reportado. Hasta ese momento, India contabilizaba más de 19,5 millones de casos acumulados y más de 215.500 muertes. La velocidad de propagación era vertiginosa: el país había sumado 10 millones de casos en poco más de cuatro meses, mientras que los primeros 10 millones le habían tomado diez meses.

En las calles y hospitales, el sistema sanitario se desmoronaba. Las camas de hospital escaseaban. El oxígeno, insumo vital para los pacientes graves, se agotaba. Los crematorios y morgues no tenían espacio para recibir más cuerpos. En ciudades como Patna, cadáveres yacían en las calles mientras los centros de cremación funcionaban a capacidad máxima, incapaces de procesar la cantidad de muertos.

A esta crisis se sumó un problema adicional: la campaña de vacunación se desplomó. Los suministros de vacunas se vieron interrumpidos por problemas logísticos y de entrega. Algunos estados cerraron centros de vacunación por falta de dosis, justo cuando la necesidad de inmunización era más urgente. El Gobierno del primer ministro Narendra Modi enfrentaba críticas cada vez más fuertes por no haber impuesto un cierre nacional, una decisión que atribuía al temor de las consecuencias económicas. La oposición política cuestionaba la gestión de la crisis y la falta de medidas más drásticas para contener la propagación del virus.

Los expertos médicos advierten que las cifras reales podrían ser de cinco a diez veces mayores que las oficiales
— Expertos médicos citados por la OMS
El Gobierno se ha convertido en objeto de fuertes críticas por no imponer un cierre nacional por temor a las consecuencias económicas
— Oposición política india
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué India llegó a concentrar casi la mitad de los casos globales en una sola semana?

Model

Fue una tormenta perfecta. La variante Delta estaba circulando sin control, los hospitales ya estaban saturados, y la gente seguía moviéndose, trabajando, viviendo como si nada pasara. El sistema de salud simplemente no podía contener la ola.

Inventor

¿Qué significa que los números reales podrían ser cinco a diez veces mayores?

Model

Significa que hay mucha gente muriendo sin llegar a un hospital, sin ser contada. Hay contagios que nunca se reportan porque la gente se queda en casa. Las cifras oficiales son solo la punta del iceberg.

Inventor

¿Por qué el Gobierno no cerró el país?

Model

Modi temía el colapso económico. Un cierre nacional habría paralizado la economía, dejado sin ingresos a millones de trabajadores informales. Eligió dejar que el virus circulara, y el costo fue en vidas.

Inventor

¿Cómo se vio eso en las calles?

Model

Los crematorios trabajaban día y noche. No había suficientes hornos, suficiente leña, suficiente espacio. Los cuerpos se acumulaban. Era una escena de catástrofe humanitaria.

Inventor

¿Y la vacunación?

Model

Justo cuando más se necesitaba, los suministros se cortaron. Algunos estados cerraron centros de vacunación. Era como si el país estuviera desarmándose en medio de la batalla.

Quer a matéria completa? Leia o original em RT en Español ↗
Fale Conosco FAQ