Lo que comenzó como un vehículo en llamas al borde de una autopista segoviana se convirtió, en menos de un día, en una emergencia que obligó a las autoridades a desalojar dos pueblos enteros y confinar un tercero. El fuego, alimentado por terreno seco y rachas de viento impredecibles, alcanzó el nivel máximo de gravedad potencial, recordándonos cuán frágil es la frontera entre el accidente cotidiano y la catástrofe colectiva. Más de cuarenta medios de extinción trabajan ahora para contener lo que la naturaleza y el azar pusieron en marcha.
Incendio en Segovia obliga a evacuar Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute
Evacuación preventiva de dos poblaciones segovianas (Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute) y confinamiento de Valdeprados por riesgo grave del incendio.