La empresa de renovables especializada en centros de datos tenía previsto lanzar su intención de cotizar esta semana, pero sus bancos le pidieron frenar hasta que se aclare la regulación española. El Gobierno presentó por sorpresa una propuesta regulatoria sobre centros de datos que exige que el 80% de la electricidad consumida proceda de renovables generadas en la misma hora.
Ignis aplaza su salida a Bolsa por incertidumbre regulatoria en centros de datos
Un horizonte despejado de tormentas
¿Por qué un banco le pide a una empresa que aplace su salida a Bolsa si todo está listo?
Porque los inversores internacionales no quieren sorpresas regulatorias después de haber puesto dinero. Una operación de 600 millones es demasiado grande para lanzarla en la niebla.
Pero espera, ¿el Gobierno ha dicho que la regulación va a ser así? ¿O es solo un borrador que puede cambiar completamente?
Es un borrador sometido a consulta. SpainDC, que representa a Amazon y Microsoft, ya lo está criticando duramente. Podría cambiar.
Entonces, ¿Ignis se beneficiaría de una regulación clara, aunque sea exigente?
Sí. Ignis tiene 1,9 gigavatios de conexión asegurada. Eso es un activo que otros no tienen. Una regulación clara le daría ventaja.
¿Cuánto de esos 1,9 gigavatios está realmente vendido o comprometido?
250 megavatios están ya vendidos a centros de datos. El resto está disponible.
¿Qué pasa si Ignis no sale a Bolsa este año?
Espera a 2027. Puede usar las cuentas de septiembre para salir entre enero y febrero, o las del año completo para hacerlo hasta mayo.
¿Y si la regulación sigue siendo un caos en 2027?
Entonces el problema persiste. Pero el Gobierno ha mostrado disposición a rebajar algunos requisitos. Hay movimiento.
¿Cuál es el riesgo real para Ignis ahora?
Que otros competidores crezcan mientras espera, o que el mercado pierda interés en los centros de datos. Pero su ventaja de conexión es difícil de replicar.
El Pulso
- Ignis aplaza su salida a Bolsa prevista para esta semana hasta 2027
- La empresa buscaba captar entre 500 y 600 millones de euros
- El Gobierno propuso que el 80% de la electricidad de centros de datos sea renovable generada en la misma hora
- Ignis cuenta con 1,9 gigavatios asegurados de conexión y 250 megavatios ya vendidos
La empresa de renovables especializada en centros de datos tenía previsto lanzar su intención de cotizar esta semana, pero sus bancos le pidieron frenar hasta que se aclare la regulación española. El Gobierno presentó por sorpresa una propuesta regulatoria sobre centros de datos que exige que el 80% de la electricidad consumida proceda de renovables generadas en la misma hora.
Ignis pospone su debut bursátil previsto para este año hasta 2027 debido a la incertidumbre regulatoria sobre centros de datos en España, aunque tiene listos hasta 600 millones de euros para captar.
Ignis tenía todo listo. La empresa de energías renovables había preparado durante meses su debut en Bolsa, con intención de captar hasta 600 millones de euros a través de una oferta pública de suscripción. El calendario marcaba esta semana de finales de septiembre para comunicar formalmente su intención de cotizar. Pero a última hora, los bancos colocadores pidieron frenar. La razón no era la volatilidad de los mercados, que lleva meses acechando desde que Trump llegó a la Casa Blanca. Era algo más específico y más paralizante: la incertidumbre regulatoria en torno a los centros de datos en España.
El Gobierno había sorprendido a finales de agosto con una propuesta regulatoria sobre estos centros, la infraestructura que alimenta la inteligencia artificial. Para los inversores, especialmente los que operan desde Londres o Nueva York, la incertidumbre regulatoria es un enemigo mayor que cualquier turbulencia de mercado. Ignis se beneficiaría en teoría de una legislación clara del Ministerio para la Transición Ecológica, pero mientras esa claridad no llegara, los bancos consideraban demasiado arriesgado lanzar una operación de este tamaño. El aplazamiento es ahora prácticamente seguro: salvo un giro inesperado, el anuncio no se producirá este año. Los bancos dan por sentado que la operación no se activará hasta 2027.
La propuesta regulatoria española impone una exigencia que suena sencilla pero es enormemente restrictiva: el 80% de la electricidad que consuma un centro de datos cada hora debe proceder de energías renovables generadas en esa misma hora. El objetivo del Gobierno es claro: que la llegada de estos centros vaya acompañada de construcción de nueva capacidad renovable en el país. Las empresas que no cumplan tendrán seis meses para acreditarlo; si fallan, pierden los permisos y se ejecutan las garantías. El Ejecutivo ha mostrado disposición a rebajar algunos requisitos, pero la incertidumbre persiste.
Esta regulación ha generado reacciones encontradas. SpainDC, la asociación española del sector que representa a gigantes como Amazon, Microsoft y Alphabet, ha criticado duramente el borrador. El mercado ha respondido con nerviosismo: Solaria, otra empresa renovable comparable a Ignis que también apuesta por los centros de datos, ha caído un 6% desde que el Gobierno sometió el borrador a consulta pública. El contraste con otras salidas a Bolsa recientes en España es notable: TSK captó 173 millones y Digi España 150 millones. Los 500 a 600 millones que Ignis busca requieren, como señalan desde una entidad financiera, "un horizonte despejado de tormentas".
La ventaja competitiva de Ignis reside en algo que no se compra fácilmente: derechos de acceso y conexión a la red eléctrica. Según su memoria de sostenibilidad publicada este verano, la empresa cuenta con 1,9 gigavatios asegurados en ubicaciones con escaso acceso a la red, de los cuales 1,2 están en Madrid. Ya ha vendido 250 megavatios a centros de datos. Estos derechos son un bien escaso que le permite ofrecer a los data centers no solo energía renovable, sino también la garantía de que podrá suministrarla de forma consistente, con instalaciones cercanas, contratos de electricidad a largo plazo y baterías para las horas sin sol. Este año cerró un acuerdo de almacenamiento con la francesa Engie para reforzar esta capacidad.
El modelo de negocio de Ignis es específico: crea una sociedad para cada zona, incluye en ella los permisos de acceso y conexión, el terreno y la instalación renovable que generará la electricidad. Luego construye toda la infraestructura eléctrica necesaria, firma contratos de suministro a largo plazo con sus propias plantas, gestiona las baterías y opera las instalaciones. La matriz del grupo, Ignis Energy Holdings, obtuvo el año pasado 53,5 millones de plusvalía por este negocio, el 92% del beneficio total declarado en 2025. El negocio de los centros de datos se ha convertido en el motor de la empresa.
Ahora Ignis espera. El trabajo duro está hecho, según fuentes conocedoras de la situación. La empresa intentará hasta el último minuto estrenarse en la actual ventana de salida a Bolsa, que concluye a mediados de noviembre, aunque lograrlo supondría "la cuadratura del círculo". Si no lo consigue, podrá usar las cuentas de septiembre para salir entre enero y febrero de 2027, o las del ejercicio completo para hacerlo entre marzo y mediados de mayo. Lo que está claro es que el calendario de las salidas a Bolsa previstas en España para el cierre del año comienza a romperse, y Ignis es el primer dominó que cae.
Citas Notables
El importe que se solicita al mercado es notable, con ampliación estimada entre 500 y 600 millones de euros; es necesario contar con un horizonte despejado de tormentas— Fuente de una entidad financiera