Desde Ciudad de Guatemala, una comunidad de fe anabautista menonita alzó su voz más allá del templo para interpelar al orden mundial: el bloqueo que desde 1960 priva a Cuba de alimentos, medicinas y energía, y los crímenes que devastan a la población civil en Gaza, no son abstracciones geopolíticas sino heridas concretas sobre cuerpos humanos concretos. La iglesia recordó que la paz verdadera no es la mera ausencia de guerra, sino la presencia activa de justicia y dignidad. En ese espíritu, su solidaridad con Cuba y Palestina se convirtió en una exigencia ética dirigida a gobiernos, institucio
Iglesia Menonita de Guatemala expresa solidaridad con Cuba y Palestina
Civiles palestinos sufren muertes, desplazamiento forzado, destrucción de viviendas y hospitales; población cubana enfrenta carencias de alimentos, medicinas y energía.