En el interior de nuestras células, un diálogo silencioso entre el calcio y las mitocondrias decide si el cuerpo quema o conserva sus reservas de grasa. Investigadores del CNIC en Madrid y de la UCLA han descifrado este mecanismo oculto, revelando que el calcio mitocondrial actúa como interruptor que separa o une las mitocondrias a las gotas lipídicas donde se almacena la grasa. Este hallazgo, publicado en The EMBO Journal, no solo ilumina una pieza fundamental del metabolismo energético, sino que abre la posibilidad de intervenir farmacológicamente en enfermedades como la obesidad.