En la ciudad de Buenos Aires, la justicia cerró un círculo que comenzó con la violencia ejercida contra un jubilado de 78 años y su hija en Flores: Kevin Coria, de 19 años, ya estaba detenido por otro delito cuando los investigadores descubrieron que era el cuarto integrante de la banda. Su captura no fue buscada directamente, sino revelada por el cruce de datos, recordándonos que los caminos del delito y la justicia a veces se encuentran por azar antes que por diseño. Con los cuatro responsables identificados, la investigación cierra un capítulo que expone la vulnerabilidad de los más frágile
Identifican al último acusado del robo a jubilado en Flores: tenía 19 años y ya estaba preso
Dos días después del robo, ya estaba preso por otra cosa
¿Cómo es posible que identificaran al último sospechoso solo después de que ya estaba preso por otra cosa?
Los datos no estaban conectados al principio. Coria fue detenido por conducir un auto robado dos días después del asalto. Recién cuando los detectives revisaron sus antecedentes descubrieron que era el cuarto miembro de la banda.
¿Qué tipo de antecedentes tenía a los 19 años?
Robos desde fines de 2022, una causa por drogas, y en el último mes había acumulado dos expedientes más. Trabajaba en mensajería y construcción, pero su vida estaba marcada por el delito.
¿Qué pasó en esa persecución donde lo capturaron?
Iba en un Jeep robado con otro hombre. Cuando los patrulleros los rodearon, intentaron escapar en un semáforo. Chocaron contra dos autos. Una nena de 8 años resultó herida.
¿Y el jubilado que fue asaltado? ¿Cómo quedó después del robo?
No sufrió heridas graves, aunque lo tiraron al suelo y lo amenazaron con un paraguas. Se estaba recuperando de una operación, así que se movía lentamente. Su hija fue quien más resistió durante el asalto.
¿Qué significa que ahora la situación de Coria se agravó?
Estaba detenido por encubrimiento agravado por el auto robado. Cuando lo conectaron con el asalto en Flores, su caso se volvió más grave. Ahora enfrenta cargos por ambos hechos.
Il Polso
- Un jubilado que se recuperaba de una operación fue tirado al suelo y amenazado con un paraguas mientras su hija suplicaba que lo dejaran ir.
- La banda de cuatro delincuentes escapó con el auto y un celular, pero las cámaras de seguridad ya habían registrado cada movimiento.
- Tres menores fueron arrestados en días, pero el cuarto sospechoso permanecía libre, sin rostro ni nombre para los investigadores.
- El sistema de vigilancia urbana detectó a Coria conduciendo un Jeep robado dos días después del asalto, desencadenando una persecución que terminó en choque y dejó herida a una niña de 8 años.
- Solo al cruzar los datos de ambas causas, los detectives descubrieron que el hombre que buscaban ya estaba entre rejas, cerrando la investigación sin haberlo buscado directamente.
En la ciudad de Buenos Aires, la justicia cerró un círculo que comenzó con la violencia ejercida contra un jubilado de 78 años y su hija en Flores: Kevin Coria, de 19 años, ya estaba detenido por otro delito cuando los investigadores descubrieron que era el cuarto integrante de la banda. Su captura no fue buscada directamente, sino revelada por el cruce de datos, recordándonos que los caminos del delito y la justicia a veces se encuentran por azar antes que por diseño. Con los cuatro responsables identificados, la investigación cierra un capítulo que expone la vulnerabilidad de los más frágiles ante la violencia urbana.
Kevin Ezequiel Coria tenía 19 años cuando los investigadores lo identificaron como el cuarto integrante de la banda que asaltó a un jubilado y su hija en Flores. La ironía es que ya estaba detenido: dos días después del robo, había sido arrestado tras una persecución policial por conducir un Jeep robado que terminó chocando en la Avenida General Paz. Solo cuando los detectives cruzaron sus datos descubrieron que el hombre que buscaban ya estaba a disposición de la Justicia.
El asalto ocurrió la noche del 16 de julio en la calle Portela. Un hombre de 78 años, que se recuperaba de una operación, y su hija estacionaban su auto cuando cuatro ladrones los interceptaron. Las cámaras captaron cómo dos de ellos tiraron al jubilado al suelo y lo amenazaron con un paraguas, mientras obligaban a la mujer a entregar las llaves y sus pertenencias. Ella gritaba pidiendo que dejaran ir a su padre. Los asaltantes huyeron con el vehículo y un celular; ninguna de las víctimas sufrió heridas graves.
La investigación avanzó rápido. Al día siguiente, el auto apareció abandonado. A través de cámaras de seguridad, la Policía identificó y arrestó a tres menores —dos de 16 años y uno de 15— en allanamientos en distintos barrios. El cuarto sospechoso seguía sin rostro.
Coria, vecino de Villa Lugano con antecedentes por robos desde 2022, cayó el 18 de julio cuando el sistema de vigilancia urbana detectó el Jeep robado que conducía. Tras una persecución, los patrulleros lo rodearon en la colectora de General Paz. Al intentar escapar, chocó contra dos vehículos; una niña de 8 años que viajaba en uno de ellos sufrió politraumatismos leves. Capturado junto a un acompañante, Coria quedó detenido por encubrimiento agravado. Cuando los investigadores conectaron ambas causas, su situación se agravó y la búsqueda de los cuatro responsables del robo llegó a su fin.
Kevin Ezequiel Coria tenía 19 años cuando los investigadores finalmente lo identificaron como el cuarto integrante de la banda que asaltó violentamente a un jubilado y su hija en Flores. Lo irónico es que ya estaba preso. Dos días después del robo, lo habían detenido en una persecución policial por conducir un Jeep robado que terminó chocando contra otros vehículos en la Avenida General Paz. Solo después, cuando los detectives de la División Investigaciones Comunales 7 cruzaron sus datos, descubrieron que el mismo joven que buscaban por el asalto en Flores ya estaba a disposición de la Justicia.
El robo ocurrió la noche del 16 de julio en la calle Portela, que divide Flores de Parque Avellaneda. Una mujer y su padre de 78 años estacionaban su Renault Kwid cuando cuatro ladrones los interceptaron. El jubilado se movía lentamente, recuperándose de una operación. Las cámaras de seguridad capturaron todo: dos delincuentes lo tiraron al suelo y lo amenazaron con un paraguas. A la hija la obligaron a entregar las llaves del auto y sus pertenencias. En medio del forcejeo, ella gritaba pidiendo que dejaran ir a su padre. Los asaltantes escaparon con el vehículo y un celular. Pese al violento episodio, ninguno de los dos sufrió heridas graves.
La investigación avanzó rápido. Al día siguiente, el Renault apareció abandonado en Villa Fátima. La Policía de la Ciudad identificó a tres menores a través de las cámaras de seguridad: dos de 16 años y uno de 15. Los arrestaron en allanamientos en Villa Fátima y Ramón Carrillo. Faltaba el cuarto sospechoso, que había logrado escapar sin ser identificado.
Coria vivía en Villa Lugano y tenía un historial que los investigadores no pasaban por alto. A pesar de su corta edad, figuraba en registros como empleado de mensajería y construcción. Pero su vida estaba marcada por el delito. Desde fines de 2022 acumulaba antecedentes por robos, además de una causa por infracción a la ley de drogas, todos en la Ciudad de Buenos Aires. En el último mes había sumado dos expedientes más a su historial judicial.
El 18 de julio, dos días después del asalto en Flores, Coria cayó tras una intensa persecución. El sistema Ultra IP del Anillo Digital detectó un Jeep Renegade negro robado esa madrugada en La Matanza circulando por Avenida Escalada. El vehículo fue seguido en tiempo real. Cuando llegó a la zona de la colectora General Paz y Coronel Roca, patrulleros rodearon la camioneta. Adentro iban Coria y Lucas Ezequiel Dos Santos, de 22 años, quien también tenía varios antecedentes por hurtos y robos. Ambos intentaron escapar, pero el tráfico denso los detuvo en un semáforo. Intentaron sortear los autos y chocaron contra un Peugeot 308 y un Volkswagen Gol. Una menor de 8 años que viajaba en uno de los vehículos impactados sufrió politraumatismos leves y fue derivada al hospital.
Tras el choque, los sospechosos pretendieron fugarse a pie, pero la Policía montó un operativo cerrojo y los capturó. En el interior del Jeep secuestraron 20.000 pesos y dos teléfonos celulares. Coria quedó detenido por encubrimiento agravado. Su situación se agravó cuando los investigadores cruzaron sus datos y determinaron que era el mismo joven buscado por el asalto en Flores. La búsqueda de todos los responsables del robo había terminado. La causa se tramita en el Juzgado Nacional de Menores Nº6, a cargo de Carlos Cociancich.
Citazioni salienti
La hija pedía a gritos durante el forcejeo: Déjame el viejo, andate— Víctima del asalto, según registro de cámara de seguridad