En el transcurso del segundo mandato de Donald Trump, el aparato migratorio estadounidense alcanzó una escala sin precedentes: más de medio millón de detenciones en menos de un año, con comunidades latinoamericanas como epicentro de una operación que desafía la narrativa oficial de perseguir únicamente a delincuentes. Los datos revelan que casi tres de cada cuatro detenidos carecían de antecedentes penales, entre ellos solicitantes de asilo, beneficiarios de protecciones temporales y personas con décadas de vida construida en suelo estadounidense. Es la historia de una política que, bajo el le
ICE registra récord de detenciones: mexicanos, guatemaltecos y hondureños, los más afectados
Más de 548.645 personas fueron detenidas durante el segundo mandato de Trump iniciado en enero de 2025, incluyendo padres de ciudadanos estadounidenses, estudiantes con visas válidas y personas con décadas de residencia en EE.UU.