En el cruce entre la tecnología y el poder del Estado, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos se prepara para gastar cerca de 19 millones de dólares en robots cuadrúpedos y guantes de descarga eléctrica, herramientas que sus defensores presentan como avances en seguridad operativa y que sus críticos describen como instrumentos de daño. Esta tensión no es nueva en la historia de la vigilancia y el control migratorio, pero la escala y la naturaleza de estas adquisiciones plantean preguntas que van más allá del presupuesto: ¿qué concepción de seguridad se está construye
ICE invertirá 2 millones en perros robots y 16,7 millones en guantes eléctricos
Potencial riesgo de intensificación de uso de fuerza contra inmigrantes durante operativos de ICE con nuevas tecnologías de control.