ICE ampliará centro de detención en Batavia para alojar mujeres migrantes

La expansión del centro de detención podría resultar en separación de madres de sus hijos, quienes quedarían bajo tutela del sistema de acogida temporal durante años.
Un lugar que enferma a las personas sanas y agrava la enfermedad de quienes ya están enfermas
Cómo describe Jennifer Connor, directora de Justice for Migrant Families, el centro de detención de Batavia.
Mark

¿Por qué el gobierno federal invierte 17 millones de dólares en expandir un centro de detención en Nueva York si la gobernadora acaba de prohibir que se usen cárceles de condados para esto?

Mimi

Porque el DHS está construyendo una instalación federal en terrenos federales, no usando cárceles de condados. Es una forma de eludir la ley estatal de Hochul.

Luke

Pero espera, ¿está confirmado que es terreno federal? El artículo dice que el gobierno compró terrenos, pero no especifica si ya eran federales o si los compró.

Mimi

Tienes razón. El documento del DHS dice "paredes rígidas en terrenos federales", así que parece que sí son federales, pero la fuente no es completamente clara sobre cuándo se adquirieron.

Mark

¿Y quién es Akima Infrastructure Protection? ¿Por qué es tan problemática?

Mimi

Es la empresa que operará el centro. Enfrenta denuncias por abusos en Guantánamo y está involucrada en una demanda por la muerte de un migrante cubano llamado Geraldo Lunas Campos que murió en Camp East Montana en Texas.

Luke

El artículo dice que está "involucrada en la demanda", pero no especifica exactamente cuál fue su rol o si ya fue condenada. ¿Es responsable directa o solo contratista?

Mimi

Eso no está claro en los documentos públicos que se mencionan. Solo sabemos que enfrenta estas denuncias.

Mark

¿Cuál es la preocupación principal de los defensores de migrantes?

Mimi

Que separar a madres de sus hijos agravará un problema que ya existe. Los niños quedarían bajo tutela del sistema de acogida temporal durante años.

Luke

¿Hay datos sobre cuántos niños actualmente están en esa situación en Nueva York?

Mimi

No, el artículo no proporciona esos números. Solo dice que es lo que "históricamente" ha sucedido en otros centros.

Mark

¿Cuándo estará operativo el centro expandido?

Mimi

Debe estar listo en menos de seis meses, según el contrato.

Luke

Eso es un plazo muy ajustado para construir una instalación que aloje a 100 personas. ¿Hay alguna indicación de que ese cronograma sea realista?

Mimi

No, el artículo no cuestiona la viabilidad del plazo. Solo lo menciona como un requisito del contrato.

  • El gobierno de Trump destina 17 millones de dólares para ampliar el centro de Batavia y alojar mujeres migrantes, ignorando la ley de Nueva York que prohíbe usar instalaciones estatales para detenciones del ICE.
  • La empresa contratada, Akima Infrastructure Protection, arrastra denuncias por abusos en Guantánamo y está implicada en una demanda por la muerte de un migrante cubano en Texas.
  • La gobernadora Kathy Hochul envió una carta al Departamento de Seguridad Nacional exigiendo explicaciones sobre la expansión; nunca recibió respuesta.
  • Defensores advierten que el centro ya sufre hacinamiento, atención médica deficiente y restricciones al acceso legal, y que alojar mujeres allí acelerará la separación de madres e hijos.
  • El secretario Mullin justificó la expansión invocando el mandato electoral de 2024, dejando claro que la administración no cederá ante ningún gobierno estatal.

En Batavia, Nueva York, el gobierno federal ha decidido invertir 17 millones de dólares para ampliar un centro de detención migratorio, desafiando abiertamente una ley estatal que restringe la colaboración con el ICE. La expansión, que alojará hasta cien mujeres bajo la gestión de una empresa con un historial de denuncias por abusos, revela la tensión permanente entre la soberanía de los estados y la voluntad federal de imponer una política de deportaciones masivas. En el fondo de esta disputa institucional late una pregunta más antigua: qué le debe una sociedad a quienes cruzan sus fronteras buscando amparo.

En Batavia, una pequeña ciudad del estado de Nueva York rodeada de campos de cultivo, el gobierno federal ha decidido ampliar su centro de detención migratorio con una inversión de 17 millones de dólares. La instalación, que hasta ahora solo alojaba hombres, tendrá capacidad para recibir a cien mujeres migrantes. La empresa elegida para operarla, Akima Infrastructure Protection, enfrenta denuncias por abusos en Guantánamo y está involucrada en una demanda por la muerte de un migrante cubano en Texas.

La expansión choca directamente con una ley promulgada por la gobernadora Kathy Hochul, que prohíbe a las cárceles de los condados de Nueva York colaborar con el ICE. Cuando Hochul supo de los planes federales, envió una carta al Departamento de Seguridad Nacional pidiendo explicaciones. No obtuvo respuesta. El secretario Markwayne Mullin, en cambio, sí respondió al congresista demócrata Timothy M. Kennedy: afirmó que el pueblo estadounidense votó en 2024 por deportaciones masivas y que su departamento las ejecutará.

Los documentos del DHS detallan que el centro deberá contar con personal médico, trabajadores sociales y coordinadores recreativos, y estar operativo en menos de seis meses. Sin embargo, quienes trabajan con personas detenidas en la zona advierten que la instalación ya acumula denuncias graves: hacinamiento, atención médica insuficiente y restricciones al acceso legal que, según la directora ejecutiva de Justice for Migrant Families, Jennifer Connor, buscan presionar a los migrantes para que abandonen procesos legítimos.

Para los defensores de derechos, el costo más visible de esta expansión será humano: madres separadas de sus hijos, quienes podrían pasar años bajo la tutela del sistema de acogida temporal. Aaron Krupp, de la misma organización, señala que este patrón ya se repite en todo el país. La ampliación del centro de Batavia se perfila como la demostración más reciente de que la administración Trump no reconoce límite estatal alguno en su política de detención y deportación masiva.

En Batavia, una pequeña ciudad de Nueva York rodeada de campos de maíz y soja, existe un centro de detención que aloja a migrantes bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Ahora el gobierno federal ha decidido expandirlo. Documentos públicos confirman que el Departamento de Seguridad Nacional destinará 17 millones de dólares a la ampliación de esa instalación, que en el futuro alojará a mujeres migrantes y será operado por Akima Infrastructure Protection, una empresa que enfrenta denuncias por abusos en Guantánamo y está involucrada en una demanda por la muerte de un migrante cubano en Texas.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, promulgó hace poco una ley que prohíbe a las cárceles de los condados del estado mantener bajo custodia del ICE a personas detenidas por autoridades migratorias. Hasta ahora, las autoridades federales firmaban contratos con esas cárceles o trasladaban a los detenidos a centros fuera del estado. La ley también prohíbe los acuerdos 287(g), que autorizan a las fuerzas locales a actuar como agentes del ICE. Cuando Hochul se enteró de los planes del gobierno de comprar terrenos en Batavia, envió una carta al secretario de Seguridad Nacional preguntando si su departamento estaba construyendo o ampliando centros de detención de inmigrantes en Nueva York. No recibió respuesta.

En los últimos casi dos años, las autoridades migratorias han detenido a casi 6.300 personas en el norte de Nueva York. Muchas de ellas son mujeres que terminaron recluidas en cárceles de los condados de Niágara y Allegany, porque el centro de Batavia solo aceptaba hombres. Ahora, con la expansión, la instalación tendrá espacio para alojar hasta 100 mujeres. El congresista demócrata Timothy M. Kennedy envió una carta en julio al DHS solicitando detalles sobre el proyecto. El secretario Markwayne Mullin respondió: "El pueblo estadounidense votó abrumadoramente en 2024 por deportaciones masivas, y eso es lo que este Departamento, bajo mi liderazgo, va a cumplir". Los fondos provienen de la ley presupuestaria que impulsó Donald Trump el año pasado.

Según los documentos del DHS, el centro no alojará niños, sino mujeres, aunque también podrían alojarse hombres si las necesidades del servicio lo exigen. El nuevo contrato especifica que la instalación debe contar con personal esencial: un dentista, dos asistentes dentales, un enfermero especializado, un asistente médico, doce enfermeras tituladas, cinco trabajadores sociales y dos coordinadores de actividades recreativas. También tendrá tres salas de consulta de salud conductual, una sala de urgencias y espacios para reuniones de personal. El centro debe estar listo en menos de seis meses.

Aaron Krupp, quien coordina programas de apoyo a personas detenidas con la organización Justice for Migrant Families en el oeste de Nueva York, advierte que alojar mujeres en Batavia traerá las mismas consecuencias que se ven en el resto del país: más niños serán separados de ambos progenitores y quedarán durante años bajo la tutela del sistema de acogida temporal. Jennifer Connor, directora ejecutiva de la misma organización, señala que el centro ya carga con denuncias por hacinamiento, insuficiente atención médica y escasez de personal. Aunque el DHS asegura que hasta julio de 2026 había 653 detenidos en la instalación, se han registrado denuncias de que albergó hasta 730 migrantes. Varias investigaciones revelaron que al menos una docena de enfermos con lesiones graves quedaron sin tratamiento o se les negó atención médica.

Connor describe el centro como "un lugar que enferma a las personas sanas y agrava la enfermedad de quienes ya están enfermas". Asegura que es un sitio donde se maltrata a los inmigrantes no solo mediante condiciones físicas, sino también restringiendo o negando el acceso a las herramientas necesarias para preparar casos legales básicos. Para Connor, el objetivo final es presionar de manera "poco ética" a las personas para que renuncien a procesos migratorios legítimos. "Si realmente se preocuparan por las comunidades inmigrantes, dejarían de detener a personas, de separar familias y de arrebatar padres a sus hijos; en su lugar, permitirían que la gente resolviera sus casos de inmigración desde sus hogares y comunidades", sostiene. La expansión del centro de Batavia representa el último gran intento de la administración Trump por demostrar que ningún gobierno estatal está por encima de su plan de detener y deportar a miles de migrantes en todo el país.

El pueblo estadounidense votó abrumadoramente en 2024 por deportaciones masivas, y eso es lo que este Departamento, bajo mi liderazgo, va a cumplir
— Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional
Batavia está diseñado para que la gente abandone sus procesos migratorios, no para defender sus derechos legales en materia de inmigración. Es un lugar con una agenda política clara: ejercer crueldad contra los inmigrantes
— Jennifer Connor, directora ejecutiva de Justice for Migrant Families
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