En el norte de Europa, donde el frío y la fibra óptica convergen, Iberdrola ha descubierto que la paciencia estratégica tiene su recompensa: la adquisición de Caruna, distribuidora finlandesa de electricidad, se alinea ahora con la mayor inversión individual de Google en el continente —13.000 millones de euros en infraestructura de inteligencia artificial hasta 2028—. No es la generación de energía lo que está en juego, sino algo más silencioso y más poderoso: los 89.000 kilómetros de redes que mueven la corriente hacia donde la tecnología más la necesita. La historia de la electrificación y l