El precio del queroseno se disparó 40% interanual, elevando la factura de combustible de IAG a 8.300-8.600 millones en 2026, 1.200 millones más que en 2025. IAG aumentará tarifas aéreas y reducirá rutas no rentables para recuperar el 60% del incremento de costos, mientras mantiene márgenes operativos del 12-15% en 2026.
IAG sube precios de billetes para recuperarse del alza del queroseno
El queroseno está tan alto y durante tanto tiempo
¿Por qué el cierre del estrecho de Ormuz afecta tanto a IAG si la mayoría de sus rutas no son hacia Oriente Próximo?
El cierre no solo interrumpe los vuelos a la región, sino que restringe la oferta global de petróleo. Eso dispara el precio del crudo, y con él, el del queroseno que usan todos los aviones, sin importar su destino.
Pero IAG tiene coberturas financieras. ¿No debería protegerla del todo?
Las coberturas amortiguan la volatilidad, pero son temporales. Cubren el 74 por ciento de las necesidades del tercer trimestre y el 65 del cuarto. Cuando vencen, hay que renovarlas a precios más altos.
¿Entonces la estrategia es simplemente subir precios de billetes?
No solo eso. IAG también reducirá rutas no rentables y ajustará su oferta de asientos. El plan es recuperar el 60 por ciento del incremento de costes con estas medidas combinadas.
¿Y el 40 por ciento restante? ¿Quién lo absorbe?
Eso es lo que no está claro. Podría venir de márgenes más bajos o de una combinación de factores que aún no se ven completamente.
¿Hay riesgo de que los pasajeros dejen de viajar si suben mucho los precios?
La demanda ha sido robusta hasta ahora. Los pasajeros priorizan viajes desde la pandemia. Pero hay límites, especialmente en Europa, donde la competencia de las low cost es feroz.
¿Y en Norteamérica? ¿Realmente hay más margen?
Sí. Las empresas son menos sensibles a subidas de precio, y las aerolíneas estadounidenses ya están trasladando costes al pasajero sin coberturas. Eso facilita que IAG haga lo mismo.
¿Cuándo sabremos si el plan funciona?
El tercer trimestre es decisivo. Representa el 42 por ciento del beneficio anual de IAG. El 6 de noviembre el grupo comunicará esos resultados.
Pero todo depende de que el conflicto no se prolongue más. Si sigue, las coberturas vencerán y los costes se multiplicarán.
Exacto. Y nadie sabe cuándo terminará.
O Pulso
- Precio del queroseno subió 40% interanual
- Factura de combustible de IAG: 8.300-8.600 millones en 2026, 1.200 millones más que en 2025
- IAG planea recuperar 60% del incremento subiendo tarifas y reduciendo rutas
- Beneficio operativo cayó 14,4% en primer semestre 2026 respecto a 2025
- British Airways ganó 1.030 millones hasta junio; Iberia, 526 millones
El precio del queroseno se disparó 40% interanual, elevando la factura de combustible de IAG a 8.300-8.600 millones en 2026, 1.200 millones más que en 2025. IAG aumentará tarifas aéreas y reducirá rutas no rentables para recuperar el 60% del incremento de costos, mientras mantiene márgenes operativos del 12-15% en 2026.
IAG, propietaria de Iberia y British Airways, afronta su mayor reto operativo desde su creación por el alza del queroseno, que disparó costes 1.200 millones en 2026. El grupo planea recuperar el 60% del incremento subiendo precios de billetes e implementando medidas de eficiencia.
El cierre del estrecho de Ormuz ha puesto a IAG en una encrucijada que no había enfrentado en sus quince años de existencia. El conflicto en Oriente Próximo disparó el precio del crudo por encima de los cien dólares el barril, y con él, el queroseno que alimenta los aviones de la aerolínea matriz de Iberia y British Airways. En un año, el precio del combustible se elevó un 40 por ciento. Para 2026, IAG calcula que gastará entre 8.300 y 8.600 millones de euros en combustible, una cifra que supera en 1.200 millones lo que desembolsó en 2025. El peso del combustible sobre los costes totales pasará del 25 por ciento al 31 por ciento en apenas doce meses.
Este golpe energético ha dejado una marca visible en los números del grupo. En el primer semestre de 2026, el beneficio operativo cayó un 14,4 por ciento respecto al mismo período de 2025, hasta 1.608 millones de euros. El resultado después de impuestos se contrajo aún más: un 20,6 por ciento, hasta 1.033 millones. Entre abril y junio, el trimestre que captura por completo el alza en los precios del queroseno, la caída fue mucho más pronunciada: el beneficio operativo retrocedió un 25,2 por ciento y el resultado neto un 34,9 por ciento. Rafael Bonardell, analista de Banco Sabadell, subraya que para IAG es la primera vez que el queroseno permanece tan elevado durante tanto tiempo, lo que convierte este momento en el reto operativo más grave desde la creación del grupo hace una década y media.
IAG se ha blindado parcialmente contra esta volatilidad mediante coberturas financieras. A finales de junio, tenía cubierto el 74 por ciento de sus necesidades de combustible para el tercer trimestre y el 65 por ciento para el cuarto. Pero estas coberturas tienen un límite temporal y un precio. Conforme se prolongue el conflicto en Oriente Próximo, las coberturas existentes vencerán y la aerolínea deberá renovarlas a precios más altos, multiplicando el impacto del aumento de costes. Iván San Félix, analista de Renta 4, señala que cuando comenzó la guerra, los mercados esperaban una resolución antes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos en noviembre. Hoy, nada sugiere que el conflicto se resuelva pronto.
Ante esta realidad, Luis Gallego, líder del grupo, ha puesto en marcha un plan de contención. IAG subirá los precios de los billetes e implementará medidas de eficiencia operativa —reducción de vuelos, cierre de rutas no rentables— para recuperar el 60 por ciento del incremento en el coste del combustible. El 40 por ciento restante deberá absorberse de otra manera o simplemente reducirá márgenes. Los analistas advierten que el reto es aumentar tarifas sin que la ocupación de los aviones, que actualmente ronda el 85 por ciento de media, se resienta. Entre enero y junio, los ingresos crecieron un 1 por ciento, lo que sugiere que la demanda de viajes sigue siendo robusta. Los pasajeros, según los expertos, han priorizado el gasto en viajes desde la pandemia y aceptan subidas de precio, aunque no todos por igual.
Hay espacios donde IAG tiene más margen para trasladar costes. En Norteamérica y en el segmento corporativo, las empresas son menos sensibles a aumentos de tarifas. Las aerolíneas estadounidenses, que no operan con coberturas y están más expuestas a la volatilidad del combustible, suben precios de forma inmediata, lo que facilita que sus competidoras europeas hagan lo mismo. Entre abril y mayo, IAG incrementó su oferta de asientos en América y la redujo en Europa, donde la presión de las compañías de bajo coste es mayor. British Airways ganó 1.030 millones de euros hasta junio —su mejor primer trimestre en la historia—, mientras que Iberia registró un beneficio de 526 millones y elevó su capacidad a Norteamérica un 18 por ciento gracias a los nuevos aviones A321XLR de fuselaje estrecho y largo alcance. Vueling perdió margen operativo y Aer Lingus cerró el semestre con pérdidas de 34 millones.
A raíz del contexto geopolítico, IAG ha congelado sus planes de crecimiento. La oferta de asientos se mantendrá estable en 2026. El grupo retomará poco a poco sus operaciones en Oriente Próximo, suspendidas en su mayoría, y hará ajustes para preservar márgenes. Asia está en el punto de mira: es la región donde los tiempos de vuelo son más largos y, por tanto, el consumo de combustible mayor. El verano es decisivo para las aerolíneas: es cuando generan la mayor parte de sus ganancias anuales. En 2025, el tercer trimestre representó el 42 por ciento del beneficio neto total de IAG. El 6 de noviembre, el grupo comunicará sus resultados del tercer trimestre, un momento que revelará si la estrategia de subidas de precios y eficiencia operativa está funcionando. Mientras tanto, IAG se ha comprometido a mantener márgenes operativos entre el 12 y el 15 por ciento en 2026 y a seguir retribuyendo a los accionistas. Todo dependerá de cómo evolucione el precio del queroseno, de la capacidad del grupo para gestionar la volatilidad de costes e ingresos, y de cómo reaccionen sus competidores en un invierno que promete ser largo.
Citações Notáveis
Para IAG, es la primera vez que el queroseno está tan alto y durante tanto tiempo— Rafael Bonardell, analista de Banco Sabadell
Las coberturas te permiten aplanar la volatilidad del coste, pero, con el tiempo, el aumento de coste se nota. Empiezan a desaparecer y tendrás que cubrirte con precios más altos— Rafael Bonardell, analista de Banco Sabadell