En el cruce entre la medicina veterinaria y la inteligencia artificial, un solo proveedor de diagnóstico ha encontrado una forma de crecer sin necesitar más clientes: haciendo que cada consulta genere más preguntas clínicas, y por tanto más pruebas. Más de diez mil clínicas en el mundo participan, quizás sin saberlo plenamente, en un experimento sobre cómo los algoritmos pueden remodelar los hábitos de decisión médica desde adentro. El crecimiento del 11% en diagnósticos recurrentes no es solo un número financiero; es el rastro visible de una nueva relación entre el clínico, el dato y la máqui