En las costas del mar Rojo, donde el comercio mundial respira por el estrecho de Bab el Mandeb, Yemen ha vuelto a arder. Los hutíes, respaldados por Irán, han roto meses de tregua con una ofensiva que capturó la ciudad portuaria de Moca y amenaza rutas marítimas críticas, mientras más de quinientas personas han perdido la vida y decenas de miles han sido arrancadas de sus hogares. El conflicto, que nunca terminó del todo, recuerda que las paces frágiles no son paces, sino pausas en el sufrimiento.
Hutíes anuncian ataque con drones contra base saudita mientras se intensifican combates en Yemen
Más de 500 muertos en los combates reanudados, 76.000 desplazados desde julio, y 1.400 refugiados que huyeron a Yibuti, con civiles expulsados de sus hogares con apenas treinta minutos de aviso.