En el umbral entre la diplomacia y la tecnología, la Casa Blanca ha convocado a Jensen Huang de Nvidia y Sam Altman de OpenAI a una cena de Estado en honor al presidente chino Xi Jinping. La elección de estos dos arquitectos de la inteligencia artificial moderna no es casual: señala que, en la era de los algoritmos y los semiconductores, los líderes empresariales se han convertido en actores inevitables de la política global. Mientras las tensiones comerciales entre Washington y Pekín persisten, este encuentro sugiere que ambas potencias reconocen la necesidad de mantener, al menos, un hilo de