En la ciudad texana que el mundo asocia con el petróleo, Neuquén tendió una red más amplia: el intendente Gaido y el gobernador Figueroa presentaron ante 300 empresarios estadounidenses no solo las oportunidades de Vaca Muerta, sino un proyecto de ciudad que aspira a crecer en tecnología, biomedicina y conocimiento. La apuesta es usar la puerta del gas y el petróleo para que entren también universidades, biotecnología y empresas de innovación. Es el intento de una provincia rica en recursos de convertir esa riqueza en algo más duradero que el precio del barril.