En San Juan de los Morros, un equipo de neurocirugía del hospital público Israel Ranuárez Balza realizó por primera vez en esa institución una fusión vertebral lumbar mediante la técnica DLIF, un procedimiento mínimamente invasivo que hasta ahora era dominio casi exclusivo de centros privados o internacionales. El logro no es solo técnico: en un sistema de salud que ha navegado años de restricciones severas, este momento sugiere que la excelencia médica puede germinar incluso en terrenos adversos. La pregunta que queda abierta es si esta semilla se convertirá en práctica sostenida o permanecer