En Madrid, uno de los hospitales más históricos de España se une a una iniciativa europea que confía a la inteligencia artificial una tarea que la medicina convencional no ha logrado resolver del todo: mantener bajo control la presión arterial de millones de personas. La hipertensión, silenciosa y persistente, sigue siendo causa de accidentes cerebrovasculares e infartos no porque falten medicamentos, sino porque el seguimiento humano tiene límites que los algoritmos podrían superar. Este proyecto no es solo tecnológico; es una apuesta por un modelo de medicina que anticipa en lugar de reaccio