En un momento que la historia tecnológica recordará como inusual, cuatro de los arquitectos más influyentes de la inteligencia artificial —figuras que en el pasado se han enfrentado en tribunales y en el mercado— han convergido en una misma advertencia: el ritmo del avance debe frenarse. Desde San Francisco hasta Londres, la propuesta de Dario Amodei de instaurar auditorías externas y compromisos verificables de ralentización ha encontrado eco en Sam Altman, Elon Musk y Demis Hassabis, señalando que las preocupaciones sobre agentes de IA coordinados han cruzado el umbral de lo teórico. La preg