Hamás solicitó formalmente a mediadores internacionales que fuercen a Israel a aprobar la hoja de ruta de 15 puntos para la segunda fase del plan de paz en Gaza. Netanyahu rechazó públicamente el plan respaldado por Trump, mostrando desafío inusual hacia su aliado más cercano, mientras potencias regionales condenan a Israel por obstaculizar negociaciones.
Hamás pide que se obligue a Israel a aceptar plan de paz para Gaza
Netanyahu rechaza retirarse de Gaza hasta que Hamás esté completamente desarmado
¿Por qué Hamás pide ahora que se obligue a Israel a aceptar el plan, en lugar de simplemente negociar directamente?
Porque después de diez meses de estancamiento, Hamás reconoce que la negociación bilateral no funciona. Necesita que mediadores internacionales ejerzan presión sobre Netanyahu, quien tiene sus propias razones políticas para rechazar cualquier acuerdo antes de las elecciones de octubre.
¿Cuál es realmente el obstáculo? ¿El desarme o algo más profundo?
Formalmente es el desarme. Pero el verdadero problema es que Netanyahu quiere mantener el control militar de Gaza indefinidamente, mientras que Hamás quiere garantías de que habrá un Estado palestino. Son dos visiones incompatibles del futuro.
¿Por qué Kushner tiene tanta influencia si Trump es aliado de Netanyahu?
Porque Trump quiere un acuerdo que pueda reclamar como victoria diplomática. Kushner está presionando a ambas partes, pero Netanyahu sabe que Trump no lo abandonará sin importar qué haga. Eso le da a Netanyahu más libertad para rechazar propuestas.
¿Qué significa que Hamás condicione sus armas pesadas a la creación de un Estado palestino?
Significa que Hamás no confía en que Israel se retire voluntariamente. Quiere garantías legales internacionales antes de entregar su capacidad defensiva. Es una posición comprensible pero que Netanyahu nunca aceptará.
¿Pueden los dos millones de personas en Gaza esperar indefinidamente?
No. Pero mientras Netanyahu enfrenta elecciones y sus aliados de coalición exigen líneas duras, la reconstrucción y el despliegue de fuerzas internacionales quedan congelados. La población paga el precio de la política interna israelí.
Le Pouls
- Hamás solicitó a la Junta de Paz que obligue a Israel a aceptar hoja de ruta de 15 puntos
- Netanyahu rechazó públicamente el plan respaldado por Trump el domingo anterior
- Aproximadamente dos millones de personas en Gaza tienen sus vidas en juego
- Fuerzas israelíes controlan alrededor del 60 por ciento de Gaza
- Netanyahu enfrenta elecciones el 27 de octubre de 2026
Hamás solicitó formalmente a mediadores internacionales que fuercen a Israel a aprobar la hoja de ruta de 15 puntos para la segunda fase del plan de paz en Gaza. Netanyahu rechazó públicamente el plan respaldado por Trump, mostrando desafío inusual hacia su aliado más cercano, mientras potencias regionales condenan a Israel por obstaculizar negociaciones.
Hamás pidió a la Junta de Paz que obligue a Israel a aceptar un plan de alto al fuego tras reunión con el enviado estadounidense Jared Kushner en Egipto, mientras Netanyahu rechaza la propuesta.
Hamás presentó el domingo una solicitud formal ante la Junta de Paz internacional pidiendo que se obligue a Israel a aceptar un plan de 15 puntos para avanzar en el alto al fuego de Gaza. La petición llegó después de que el enviado estadounidense Jared Kushner se reuniera con el líder de Hamás, Khalil al-Hayya, en Egipto en un nuevo intento por desbloquear negociaciones que llevan meses estancadas. Kushner, yerno del presidente Donald Trump, fue acompañado por funcionarios de Egipto, Qatar y Turquía en lo que fue descrito como una reunión de más de dos horas enfocada en asegurar el compromiso del grupo militante con los términos del acuerdo, particularmente en lo concerniente al desarme.
Lo que está en juego es la vida de aproximadamente dos millones de personas en Gaza y la posibilidad de reconstruir un territorio devastado por la guerra. Más de diez meses han pasado desde que entró en vigor el alto al fuego que detuvo las principales operaciones militares, pero el progreso se ha visto frenado por desacuerdos fundamentales sobre cómo proceder. Las fuerzas israelíes controlan actualmente alrededor del 60 por ciento de Gaza, habiendo traspasado lo que se conoce como la línea amarilla, una demarcación nunca precisamente definida que divide el territorio.
El primer ministro Benjamin Netanyahu rechazó públicamente la hoja de ruta la semana anterior, en un gesto inusual de desafío abierto hacia la administración Trump, el aliado más cercano de Israel. Esta postura ha generado reacciones internacionales. Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Pakistán e Indonesia emitieron un comunicado conjunto condenando el rechazo israelí y afirmando que Israel ahora es responsable de obstaculizar los esfuerzos de paz. Los ministros de Relaciones Exteriores de estos países instaron a la Junta de Paz y a Estados Unidos a tomar medidas inmediatas y concretas para evitar que cualquier parte bloquee la implementación del plan.
Kushner se reunirá el lunes con Netanyahu, acompañado por el ex primer ministro británico Tony Blair y el director de la Junta de Paz, Nickolay Mladenov. El núcleo del conflicto radica en el tema del desarme. Según la hoja de ruta, Hamás entregaría sus armas a un comité tecnocrático palestino encargado de supervisar operaciones diarias en el territorio, aunque ese comité aún no ha llegado a Gaza. Hamás ha condicionado la entrega de su armamento más pesado a la creación de un Estado palestino, algo que el gobierno israelí actual rechaza categóricamente. Netanyahu, por su parte, insiste en que Israel no se retirará de ninguna posición en Gaza hasta que Hamás haya sido completamente desarmado, una postura que deja en suspenso otros elementos cruciales del acuerdo, incluyendo la reconstrucción y el despliegue de fuerzas internacionales.
Un funcionario de Hamás declaró que el grupo está comprometido y aguarda a que los mediadores inicien un período de negociación de 14 días para establecer un calendario de implementación. También afirmó que el líder de Hamás exigió que Israel detuviera sus ataques contra Gaza y se retirara a la línea amarilla antes de comenzar la ejecución del plan. Netanyahu, sin embargo, declaró en mayo que el siguiente paso era alcanzar el 70 por ciento del control territorial, intensificando la presión sobre Hamás desde todos los frentes.
El contexto político interno de Israel añade complejidad a las negociaciones. Netanyahu enfrenta elecciones difíciles el 27 de octubre mientras intenta mantener una coalición que incluye ministros con posturas inflexibles respecto a Gaza. El partido Likud respondió a las críticas de las potencias regionales afirmando que los estados árabes buscan derrocar a Netanyahu para que candidatos centristas como Gadi Eisenkot y Yair Golan puedan ceder concesiones. La Casa Blanca no ha hecho comentarios sobre las conversaciones, remitiendo las preguntas a la Junta de Paz, que tampoco emitió declaraciones inmediatas. Con el aniversario del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 aproximándose, la presión diplomática aumenta mientras las partes permanecen en posiciones aparentemente irreconciliables.
Citations marquantes
Israel ahora es responsable de obstaculizar los esfuerzos para lograr la paz en Gaza— Comunicado conjunto de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Pakistán e Indonesia
Los estados árabes quieren derrocar a Netanyahu para que candidatos centristas puedan darles todo lo que quieren. Eso no sucederá— Partido Likud de Netanyahu