Hallan en Polonia un anfibio gigante de 240 millones de años: mide 6 metros y pesa 1.300 kilos

Duplica el tamaño de otros esqueletos conocidos de esta especie depredadora
El Mastodonsaurus hallado en Polonia es el más grande jamás descubierto, con casi 6 metros de largo.
Mark

¿Por qué este Mastodonsaurus es tan diferente de los otros que se han encontrado?

Mimi

El tamaño es lo más evidente. Los esqueletos anteriores medían entre 2 y 3 metros. Este alcanza casi 6 metros. Pero más allá de eso, un ejemplar de esta magnitud nos permite entender mejor cómo vivían estos depredadores, qué comían, cómo cazaban. Los huesos más grandes revelan detalles que los esqueletos pequeños no pueden mostrar.

Mark

¿Cómo es posible que 2.000 voluntarios trabajen en un solo fósil sin interferirse mutuamente?

Mimi

El trabajo está muy organizado. No todos trabajan al mismo tiempo en el mismo lugar. Se turnan en sesiones de dos horas, y cada persona recibe capacitación específica. Además, el esqueleto es enorme, así que hay espacio suficiente para que múltiples equipos trabajen simultáneamente en diferentes secciones.

Mark

¿Qué información nueva esperan obtener de este descubrimiento?

Mimi

Los paleontólogos esperan comprender mejor la biología de la especie: cómo crecían, cuál era su rango de tamaño, cómo se adaptaban al ambiente acuático. Un esqueleto completo de esta magnitud es raro. Cada hueso, cada detalle, cuenta una historia sobre cómo estos animales vivieron hace 240 millones de años.

Mark

¿Por qué decidieron involucrar a voluntarios en lugar de solo expertos?

Mimi

Porque el trabajo es minucioso pero no requiere necesariamente un doctorado en paleontología. Con capacitación adecuada, cualquiera puede aprender a usar un cincel neumático y a reconocer dónde termina la roca y dónde comienza el fósil. Además, permite que más personas se conecten con la ciencia de una manera tangible.

Mark

¿Qué sucede después de que se complete la reconstrucción?

Mimi

El esqueleto irá a un museo. Será el Mastodonsaurus más grande jamás exhibido públicamente. Eso significa que millones de personas podrán ver y comprender cómo era esta criatura, no solo a través de libros o imágenes, sino frente a frente con sus huesos reales.

  • El hallazgo sacude a la comunidad científica: este Mastodonsaurus duplica el tamaño de todos los ejemplares conocidos de su especie, reescribiendo lo que se sabía sobre estos depredadores del Triásico.
  • La criatura —con cabeza plana, mandíbula larga y dientes cónicos— acechaba peces y anfibios en ríos y océanos mientras los primeros dinosaurios apenas comenzaban a poblar la Tierra.
  • Más de 2.000 voluntarios se han sumado a la reconstrucción en el Centro de Ciencias Copérnico de Varsovia, liberando hueso a hueso con cinceles neumáticos y luz ultravioleta en un proceso de precisión milimétrica.
  • El trabajo avanza lento pero firme: cuando concluya, el esqueleto se convertirá en el ejemplar más grande de su especie jamás exhibido en un museo.

En el sur de Polonia, el tiempo guardó durante 240 millones de años el secreto de una criatura que dominó las aguas del Triásico Medio: un Mastodonsaurus de casi seis metros, el más grande jamás hallado de su especie. Su descubrimiento en 2023 no es solo un triunfo de la paleontología, sino una invitación a contemplar cuán vasta y diversa fue la vida mucho antes de que los humanos pudiéramos imaginarla. Hoy, miles de manos voluntarias trabajan para devolverle su forma al pasado.

En el sur de Polonia, una excavación realizada en 2023 sacó a la luz algo que el planeta había guardado durante 240 millones de años: los restos de un Mastodonsaurus de casi seis metros de largo y aproximadamente 1.300 kilos de peso. Los paleontólogos Tomasz Sulej y Wojciech Pawlak fueron quienes lo desenterraron, y de inmediato comprendieron la magnitud del hallazgo. Los esqueletos conocidos de esta especie no superan los tres metros; este ejemplar los duplica, convirtiéndose en el más grande jamás descubierto.

El Mastodonsaurus habitó las aguas del Triásico Medio, una época en que los primeros dinosaurios apenas asomaban en la historia de la vida. Aunque anfibio, su aspecto evocaba al de un cocodrilo: cabeza ancha y plana, mandíbula prominente y dientes cónicos diseñados para emboscar peces y anfibios más pequeños. Era un depredador formidable en su ecosistema acuático.

La reconstrucción del esqueleto se lleva a cabo en el Centro de Ciencias Copérnico de Varsovia, donde más de 2.000 voluntarios trabajan junto a expertos para liberar los huesos de la roca que los ha envuelto por eras. Con pequeños cinceles neumáticos y luz ultravioleta para distinguir cada fragmento óseo, avanzan milímetro a milímetro en sesiones supervisadas de dos horas. La iniciativa convierte a miles de personas en partícipes directos del conocimiento científico.

Cuando la reconstrucción concluya, el esqueleto será exhibido públicamente como el mayor ejemplar de su especie jamás puesto en un museo, un testimonio tangible de un mundo que existió mucho antes de que pudiéramos imaginarlo.

En el sur de Polonia, durante una excavación en 2023, los paleontólogos Tomasz Sulej y Wojciech Pawlak desenterraron los restos de una criatura que vivió hace 240 millones de años: un Mastodonsaurus de casi 6 metros de largo y aproximadamente 1.300 kilos de peso. El hallazgo es extraordinario no solo por su antigüedad, sino por su tamaño. Otros esqueletos de esta especie que se han encontrado a lo largo de los años rondan entre 2 y 3 metros. Este ejemplar duplica esas dimensiones, convirtiéndose en el más grande jamás descubierto de su tipo.

El Mastodonsaurus pertenecía a un grupo de anfibios depredadores gigantes que dominaron los océanos y ríos durante el Triásico Medio, la misma época en que los primeros dinosaurios comenzaban a aparecer en la Tierra. Aunque era un vertebrado completamente diferente de los reptiles que conocemos hoy, su aspecto era sorprendentemente similar al de un cocodrilo: poseía una cabeza ancha y plana, una mandíbula larga y prominente, y dientes cónicos y afilados diseñados para atrapar y desgarrar. Se movía principalmente en el agua, donde acechaba a sus presas, que consistían en peces y anfibios más pequeños.

La reconstrucción del esqueleto es un trabajo que requiere precisión extrema. En el Centro de Ciencias Copérnico de Varsovia, más de 2.000 voluntarios colaboran con expertos para liberar los huesos de la roca que los ha envuelto durante millones de años. El proceso es lento y delicado: los voluntarios utilizan pequeños cinceles neumáticos para separar la piedra del fósil milímetro a milímetro, mientras que una luz ultravioleta les ayuda a identificar dónde termina cada hueso. Antes de participar, todos reciben capacitación y trabajan en sesiones de dos horas bajo supervisión constante.

Esta iniciativa de incorporar voluntarios al proceso científico ha permitido que miles de personas contribuyan directamente al conocimiento paleontológico. Los descubrimientos como este no solo satisfacen la curiosidad sobre cómo era nuestro planeta en épocas remotas, sino que también proporcionan información valiosa sobre la evolución de las especies y los ecosistemas antiguos. Según los paleontólogos responsables del hallazgo, este Mastodonsaurus ofrece nueva información sobre la especie que no había sido posible obtener de ejemplares más pequeños.

Cuando la reconstrucción se complete, el esqueleto será exhibido en un museo, marcando un hito importante: será el ejemplar más grande de su especie jamás puesto en exhibición pública. El trabajo continúa en Varsovia, donde cada día los voluntarios avanzan en la tarea de revelar los secretos de una criatura que reinó en los mares hace 240 millones de años.

Se trata del Mastodonsaurus más grande encontrado hasta el momento y permite obtener nueva información sobre esta especie
— Tomasz Sulej y Wojciech Pawlak, paleontólogos
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