A mediados de septiembre, las lluvias que cayeron sobre Barcelona recordaron, una vez más, que la ciudad construida por el hombre no siempre puede contener la fuerza de la naturaleza. Un hombre perdió la vida arrastrado por las aguas de la riera de Olivella, mientras el metro y las carreteras de la región quedaban atrapados en el caos. Cataluña, con la alerta activada, se enfrentaba no solo a los daños materiales, sino a la pregunta más profunda sobre cómo una sociedad aprende a convivir con la tormenta.
Hallado sin vida un hombre arrastrado por aguas en la riera de Olivella
Un hombre ha fallecido arrastrado por las aguas de la riera de Olivella durante las lluvias intensas.