Nicholas Brandram, sobrino-nieto de la reina Sofía y primo segundo del rey Felipe VI, ha muerto a los 44 años tras meses de cargar con el estigma de ser sospechoso del caso Putney Pusher, una serie de agresiones en Londres que Scotland Yard no ha logrado resolver. Su historia recuerda cuánto puede pesar una acusación sin condena: atrapado entre la sospecha y la inocencia no probada, vivió en una zona gris que tiene sus propias formas de castigo. Con su muerte, se cierra un capítulo humano doloroso, aunque el misterio policial que lo marcó permanece abierto.
Hallado muerto Nicholas Brandram, sospechoso del 'caso Putney Pusher'
Nicholas Brandram falleció a los 44 años tras cargar durante meses con el estigma de ser sospechoso de un grave delito.