En las sombras digitales de un Estado que guarda celosamente sus secretos, un colectivo de hackers venezolanos llamado Team HDP ha vuelto a abrir una brecha en los sistemas militares del régimen de Nicolás Maduro, extrayendo más de cinco mil archivos clasificados que exponen operaciones de inteligencia, redes de corrupción interna y presuntos vínculos con el crimen organizado transnacional. La filtración, segunda en menos de un año perpetrada por el mismo grupo, no es solo un acto de intrusión técnica: es un espejo incómodo colocado frente a las instituciones que el poder usa para sostenerse.
Hackers venezolanos filtran más de 5 mil archivos confidenciales del Ministerio de Defensa de Maduro
Ladrones tratando de controlar a su propia banda
¿Por qué un grupo de hackers venezolanos elegiría filtrar información de su propio gobierno en lugar de venderla?
Esa es la pregunta central. Team HDP parece operar con una lógica política más que criminal. Publican en redes sociales con lenguaje que critica la corrupción y el abuso dentro de las fuerzas armadas. No están buscando dinero; están buscando exposición.
Pero si lo hicieran por dinero, ¿no sería más peligroso?
Posiblemente. Un hackeo silencioso vendido a potencias extranjeras podría causar daño estratégico real. Lo que hace Team HDP es diferente: quieren que el público vea lo que encontraron. Es una forma de resistencia.
¿Cómo logran entrar dos veces en sistemas que supuestamente son los más protegidos del país?
Eso es lo inquietante. O los sistemas son mucho más débiles de lo que se cree, o hay gente dentro ayudando. El artículo menciona que trabajaron con ex funcionarios de inteligencia. Eso sugiere que el problema no es solo técnico; es institucional.
¿Qué significa que encontraran a agentes de Hezbollah viviendo en Nueva Esparta?
Significa que Venezuela se ha convertido en un espacio donde grupos terroristas pueden operar con cierta libertad. Los documentos sugieren tráfico de drogas, armas, lavado de dinero. Es un ecosistema criminal que el régimen aparentemente no puede o no quiere controlar.
¿Por qué publicar esto ahora, después de meses?
Probablemente porque la información es demasiado grande para guardar. Y porque cada filtración aumenta la presión sobre un régimen que ya enfrenta aislamiento internacional. Es una estrategia de desgaste.
El Pulso
- Team HDP penetró los sistemas de la Junta Permanente de Evaluación de la Armada Bolivariana y extrajo más de 5.000 archivos clasificados sobre inteligencia militar, personal de alto rango y operaciones encubiertas en el extranjero.
- Los documentos exponen presuntos vínculos entre agentes vinculados a Hezbollah y el aparato de seguridad venezolano, con detalles sobre tráfico de drogas, armas, trata de personas y lavado de dinero para financiar terrorismo internacional.
- Este es el segundo hackeo mayor del grupo en menos de un año: en octubre de 2021 ya habían comprometido las bases de datos de la DGCIM, lo que sugiere vulnerabilidades estructurales —y posiblemente complicidades internas— en la ciberseguridad del régimen.
- Los archivos filtrados permanecen disponibles al público a través de plataformas de periodismo de investigación, convirtiendo secretos de Estado en registros abiertos de consulta global.
En las sombras digitales de un Estado que guarda celosamente sus secretos, un colectivo de hackers venezolanos llamado Team HDP ha vuelto a abrir una brecha en los sistemas militares del régimen de Nicolás Maduro, extrayendo más de cinco mil archivos clasificados que exponen operaciones de inteligencia, redes de corrupción interna y presuntos vínculos con el crimen organizado transnacional. La filtración, segunda en menos de un año perpetrada por el mismo grupo, no es solo un acto de intrusión técnica: es un espejo incómodo colocado frente a las instituciones que el poder usa para sostenerse. Cuando los guardianes de los secretos no pueden guardar los suyos, la pregunta que emerge no es solo sobre ciberseguridad, sino sobre la fragilidad de los regímenes que construyen su autoridad sobre la opacidad.
Un colectivo de hackers venezolanos conocido como Team HDP logró penetrar los sistemas del Ministerio de Defensa del régimen de Nicolás Maduro, extrayendo más de cinco mil archivos clasificados de la Junta Permanente de Evaluación de la Armada Bolivariana. La filtración, publicada en entregas sucesivas, expuso documentación sobre operaciones de inteligencia, personal de seguridad de alto rango y actividades encubiertas en territorio extranjero, incluyendo información sensible sobre la DGCIM y el SEBIN.
No era la primera vez. En octubre de 2021, el mismo grupo había comprometido las bases de datos de la DGCIM trabajando en coordinación con ex funcionarios de inteligencia venezolanos. Aquella operación reveló que presuntos miembros de grupos terroristas habían ingresado al país bajo la cobertura de programas de estudio de idiomas, usando la isla de Margarita como punto de entrada.
Entre los nombres que emergieron de esa base de datos figuraban miembros de la familia Maklad, originarios de una aldea drusa en Siria. Los registros los vinculaban con tráfico de cocaína, minerales estratégicos, armas, trata de personas y lavado de dinero para financiar actividades terroristas, con conexiones comerciales que se extendían desde Venezuela hasta Colombia, las Islas Vírgenes Británicas y territorios holandeses del Caribe.
La repetición de estos hackeos en tan poco tiempo plantea preguntas que van más allá de la técnica: las vulnerabilidades persistentes en la infraestructura militar venezolana, y la posible participación de personas con acceso interno, sugieren que los secretos del régimen son más porosos de lo que sus propias instituciones admitirían. Los documentos permanecen disponibles para consulta pública.
Un colectivo de hackers venezolanos identificado como Team HDP logró penetrar los sistemas de defensa del ministerio militar del régimen de Nicolás Maduro, extrayendo más de cinco mil archivos clasificados de la Junta Permanente de Evaluación de la Armada Bolivariana. La filtración, publicada inicialmente por el sitio dataconfirmada.com en entregas sucesivas, expuso documentación sobre operaciones de inteligencia, personal de seguridad de alto rango, y actividades encubiertas en territorio extranjero.
El grupo de piratas informáticos accedió a información sensible que involucraba a múltiples organismos de seguridad del Estado venezolano, incluyendo la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). En un mensaje publicado en redes sociales, los hackers caracterizaron el hallazgo con lenguaje mordaz, describiendo lo que presentaban como evidencia de corrupción, robo de divisas y consumo de alcohol durante horas de servicio dentro de las fuerzas armadas.
Esta no fue la primera incursión de Team HDP en los sistemas clasificados del régimen. En octubre de 2021, el mismo grupo había comprometido las bases de datos de la DGCIM, el organismo de inteligencia más poderoso del gobierno venezolano, trabajando en coordinación con ex funcionarios de inteligencia del país. Aquella operación reveló información sobre presuntos miembros de grupos terroristas que habían ingresado a Venezuela bajo la cobertura de programas de estudios de idiomas, utilizando la isla de Margarita como punto de entrada.
Los documentos obtenidos en el hackeo de 2021 contenían detalles sobre individuos vinculados a Hezbollah y actividades delictivas transnacionales. Entre los nombres que aparecían en la base de datos de la DGCIM figuraban miembros de la familia Maklad, originarios de una aldea drusa en Siria cercana a la frontera con Jordania. Jalal Maklad fue descrito en los registros como participante en comercio de cocaína, tráfico de minerales estratégicos y financiamiento del terrorismo internacional, con residencia en el estado de Nueva Esparta. Su hermano Rabi Maklad aparecía involucrado en comercio de cocaína, tráfico de minerales, tráfico de mujeres y menores, y lavado de dinero para actividades terroristas, siendo identificado como uno de los jefes del crimen organizado con conexiones comerciales en Colombia.
Otro individuo mencionado, Majdi Maklad, estaba asociado con tráfico de cocaína, armas y municiones. Hayyan al-Matthani, descrito como agente activo en la comunidad drusa y residente también en Nueva Esparta, aparecía vinculado a delitos similares además de comercio de armas y municiones hacia las Islas Vírgenes Británicas y territorios holandeses del Caribe.
La sucesión de estos hackeos en menos de un año sugiere vulnerabilidades persistentes en la infraestructura de seguridad informática de los organismos militares venezolanos. La capacidad del grupo Team HDP para acceder repetidamente a información clasificada de alto nivel plantea interrogantes sobre los protocolos de ciberseguridad implementados por el régimen y la posible participación de insiders en facilitar estas filtraciones. Los documentos publicados permanecen disponibles para consulta pública a través de plataformas de periodismo de investigación.
Citas Notables
Ladrones tratando de controlar a su propia banda. Robo de divisas, consumo de alcohol en horas de servicios. Esto es lo que llaman la gloriosa Fuerzas Armadas del Régimen de Venezuela— Team HDP, grupo de hackers, en mensaje publicado en Twitter