La dispepsia funcional afecta al 10% de la población mundial con mayor incidencia en mujeres, generando impacto severo en calidad de vida y desafío diagnóstico por superposición sintomática. El diagnóstico se basa en criterios Roma IV; alteraciones motoras se documentan en 70% de pacientes; endoscopia alta tiene bajo rendimiento para causas orgánicas (>70% clasificados como funcionales).