En el transcurso de 2026, Guatemala ha logrado lo que pocas veces ocurre en salud pública: doblar la curva de una enfermedad endémica antes de que el año concluya. Con 9.689 casos registrados hasta la semana 30, frente a los 17.000 del mismo período en 2025, el país experimenta una reducción del 43% atribuida a la confluencia de vigilancia institucional, condiciones climáticas favorables y la memoria inmunológica de una población que ya enfrentó este serotipo en 2023. Es un recordatorio de que las epidemias no solo se combaten con medicamentos, sino con visitas puerta a puerta, larvicidas en t