En las primeras horas de un miércoles ordinario, una maestra fue despojada de su teléfono celular frente a su escuela en Rosario. Lo que pudo haber sido un delito más en la estadística urbana se convirtió, gracias a la tecnología y a la determinación de la víctima, en la llave que abrió un depósito clandestino de motocicletas robadas en la localidad de Pérez. El GPS, esa brújula silenciosa que llevamos en el bolsillo, trazó el camino entre el crimen y su consecuencia.
GPS de celular robado expone aguantadero de motos en Pérez: dos detenidos
Una docente fue víctima de robo a mano armada en las inmediaciones de su lugar de trabajo.