Google y Amazon chocan con las leyes laborales europeas al intentar reducir plantillas

Miles de trabajadores tecnológicos permanecen en el limbo sin saber si perderán su empleo, mientras Google prevé cientos de salidas en Reino Unido, Dublín y Zúrich.
Miles de trabajadores tecnológicos están en el limbo
Las negociaciones con los comités de empresa europeos pueden alargarse sin plazo fijo.
Mark

¿Por qué Europa va más lenta que Estados Unidos en estos despidos?

Mimi

Porque la ley obliga a negociar con los comités de empresa antes de despedir. Hay que reunir información, negociar y se puede apelar.

Mark

¿Y qué hace Google en Francia?

Mimi

Negocia un plan de salidas voluntarias con indemnizaciones que espera que sean atractivas. A los empleados se les dijo que nadie será forzado.

Luke

Ojo: lo de las indemnizaciones lo cuentan personas anónimas. Google confirmó las negociaciones, pero no las cifras.

Mark

¿Qué cifras hay en otros países?

Mimi

Unas 500 salidas en Reino Unido, 240 en Dublín y unas 200 en Zúrich.

Luke

Y son estimaciones de sindicatos, no cifras de Google. Tampoco sabemos cuántas habrá en Francia o Alemania.

Mark

¿Qué cambia con el comité europeo?

Mimi

Debería obligar a avisar antes de las reorganizaciones. Waley lo llama un gran cambio.

Luke

Aún no existe: se espera en unos seis meses. Su efecto real es una expectativa, no un hecho.

  • Miles de trabajadores tecnológicos europeos viven en suspenso, sin saber si su puesto sobrevivirá a las negociaciones en curso.
  • En Francia y Alemania, los comités de empresa y la dirección de Google discuten a puerta cerrada cuántos y qué perfiles saldrán por la vía voluntaria.
  • Amazon ofrece hasta un año de sueldo a altos directivos para que se vayan, una cifra muy superior a lo habitual en años anteriores.
  • Reino Unido, Dublín y Zúrich avanzan más rápido, con cientos de salidas previstas, mientras un futuro comité europeo de Google promete avisos mucho más tempranos.

En las oficinas de Google y Amazon de París, Dublín, Londres y Zúrich, la reorganización de las grandes tecnológicas avanza a un ritmo distinto al que dictaría su costumbre estadounidense. Europa, con sus leyes que exigen sentarse con los comités de empresa antes de tocar una sola plaza, obliga a convertir cada recorte en una negociación lenta y casi artesanal. Es, en el fondo, una vieja tensión entre la velocidad del capital y la memoria de los contratos sociales, que aquí se juega con miles de personas esperando una respuesta que aún no llega.

En la oficina de Google en París, donde trabajan unos 1.600 empleados, la vida sigue como de costumbre mientras, a puerta cerrada, se negocia quién se irá. Un comité de empresa discute con la dirección cuántas personas, y de qué perfiles, entrarían en un plan de renuncias voluntarias. Según fuentes cercanas al proceso, todavía podrían pasar semanas antes de una resolución.

El contraste con Estados Unidos es evidente. Allí las empresas anuncian recortes generalizados y los ejecutan en cuestión de meses. En Europa, las protecciones laborales hacen casi imposible despedir sin consultar antes a los representantes de los empleados, y eso ha frenado los despidos masivos en el sector. El resultado es que miles de trabajadores siguen en el limbo.

En Francia y Alemania, Google ofrece indemnizaciones que espera sean lo bastante atractivas para que la gente se vaya por voluntad propia. En el Reino Unido, con normas más laxas, un representante sindical calcula unas 500 salidas de los 8.000 empleados, alrededor de un 6%, mientras que en Dublín y Zúrich se esperan unos 240 y 200 despidos. Google asegura que no prevé despidos en Rumanía, Grecia ni Austria.

Los empleados también han creado un comité europeo de Google que, en unos seis meses, obligará a la empresa a avisar con mucha más antelación de sus reorganizaciones. Amazon, por su parte, ha ofrecido a algunos directivos hasta un año de sueldo por irse, y en Alemania ha empezado a despedir a personas en período de prueba. Queda por ver cuánto tardarán realmente los recortes.

En la oficina de Google en París, donde trabajan unos 1,600 empleados, las cosas siguen como siempre mientras se negocia a puerta cerrada quién se irá y quién no. Un comité de empresa discute con la compañía cuántos trabajadores, y de qué perfiles, entrarán en un plan de renuncias colectivas voluntarias. Según personas familiarizadas con el proceso, todavía podrían pasar semanas hasta llegar a una resolución. Un empleado que pidió el anonimato dijo que la dirección dejó claro que no se forzaría la salida de nadie.

La escena contrasta con la de Estados Unidos, donde las empresas pueden anunciar recortes generalizados y despedir a cientos o miles de personas en cuestión de meses. En Europa, los despidos masivos de las tecnológicas se han estancado por protecciones laborales que, en algunos países, hacen casi imposible despedir sin consultar antes a los representantes de los empleados. El resultado, según el relato, es que miles de trabajadores tecnológicos están en el limbo, sin saber si los alcanzarán unas negociaciones que pueden alargarse sin plazo.

Alphabet, matriz de Google, busca en Francia reducir plantilla mediante salidas voluntarias, con indemnizaciones que espera lo bastante generosas como para convencer a la gente de irse. Lo señalan personas que pidieron no ser identificadas porque la información no es pública. En Francia y en Alemania, donde la legislación laboral es una de las más estrictas de la UE, Google negocia con los comités de empresa, cuyos representantes electos tratan con la dirección las cuestiones laborales. Por ley, la empresa debe negociar con ellos antes de despedir, en un proceso que incluye recopilar información, negociar y la posibilidad de apelar. Por eso, según una fuente, las oficinas alemana y francesa serán de las últimas en notar los recortes, si es que llegan.

Google reconoció las negociaciones y dijo que no planea despidos en Rumania, Grecia ni Austria. Un portavoz explicó a Bloomberg que la compañía ha trabajado de forma individual en cada país para cumplir los requisitos legales locales, que describió como variables, complejos y lentos.

En el Reino Unido, con protecciones más laxas, Matthew Waley, representante de Unite the Union, calcula que saldrán 500 de los 8,000 empleados de Google, un 6%, en línea con el objetivo global de la empresa. Las conversaciones con el comité fijarán indemnizaciones confidenciales, pero el número de salidas no se negocia. «Intentan cumplir el mínimo legal», dijo Waley. Los sindicatos afirman que en Dublín Google prevé despedir a 240 personas, y en Zúrich esperan unas 200.

Los empleados crearon además un comité de empresa de Google para todos los países de la UE, con Reino Unido y Suiza incluidos. Se espera que funcione en unos seis meses. Sus representantes, empleados de Google, ejercerán cuatro años, harán de enlace con la dirección y tendrán sede en Dublín, según los documentos. Para Waley es «un gran cambio», porque la empresa tendrá que avisar mucho antes de las reorganizaciones. Parul Koul, presidente ejecutivo del Sindicato de Trabajadores de Alphabet e ingeniera de software en Nueva York, dice que la gente nota que Estados Unidos es distinto de Francia y Alemania, y que ver otro modelo es inspirador.

Amazon también se mueve. En Francia, con unos 1,500 empleados de oficina en París, a algunos altos directivos con entre cinco y ocho años de antigüedad se les ofreció hasta un año de sueldo por irse. Los que se van pueden permanecer en «licencia de jardinería» hasta mayo, cuando sus acciones se consolidan y se pagan como bonificación. En años anteriores se ofrecía menos de un mes por año trabajado. En Alemania, según una persona al tanto, Amazon empezó a despedir a personas en período de prueba y a ofrecer salidas voluntarias. En Luxemburgo se ofrece un mes de salario por año de servicio, más un pago fijado por ley; las ofertas empezaron a mediados del mes pasado y las salidas serán el 1 de abril o el 1 de junio, según se elija o no una ventana de dos meses para buscar trabajo interno.

Amazon declinó comentar casos concretos. Andy Jassy, su director ejecutivo, dijo en enero que la empresa se comunicaría con los afectados o, cuando corresponda, con sus órganos de representación. Amazon, Alphabet y Meta emplean a más de 170,000 trabajadores tecnológicos a tiempo completo en Europa y el Reino Unido, con sueldos de ingenieros que suelen ser la mitad de los estadounidenses. Queda por ver cuánto tardan realmente los recortes.

Intentan cumplir el mínimo legal.
— Matthew Waley, representante de Unite the Union
Hemos trabajado cuidadosa e individualmente en cada país para cumplir plenamente los requisitos legales locales.
— Portavoz de Google, a Bloomberg (paráfrasis)
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