Cambió el mundo, escribió Hassabis sobre AlphaFold
Jumper, cuyo AlphaFold revolucionó la predicción de estructuras proteicas, se marcha a Anthropic después de ganar el Nobel en 2024 por este logro científico. Google pierde en días a sus dos figuras más destacadas en IA: Jumper y Noam Shazeer, coautor de los transformadores, quien se va a OpenAI.
- John Jumper ganó el Premio Nobel de Química en 2024 por AlphaFold
- AlphaFold predijo la estructura de más de 200 millones de proteínas
- Google pagó 2.700 millones de dólares en 2024 para recuperar a Noam Shazeer
- Jumper pasó casi nueve años en Google DeepMind
- Anthropic prepara un evento científico para el 30 de junio
John Jumper, creador de AlphaFold y ganador del Nobel de Química 2024, deja Google DeepMind tras nueve años para unirse a Anthropic, en un fichaje simbólico que refleja la guerra por talento en inteligencia artificial.
John Jumper anunció esta semana, a través de un mensaje en X, que abandonaba Google DeepMind después de casi nueve años. Su destino: Anthropic, la empresa detrás de Claude. El científico se tomaría un tiempo de descanso antes de incorporarse a su nuevo puesto, escribió, en un anuncio que llevaba el peso de un cambio de era en la guerra por talento que libran los grandes laboratorios de inteligencia artificial.
Jumper no es un investigador más. En 2024 ganó el Premio Nobel de Química por su trabajo en AlphaFold, el sistema que predijo la estructura de más de 200 millones de proteínas. Durante medio siglo, el problema del pliegue de proteínas había resistido los avances de la biología molecular. AlphaFold lo resolvió, ahorrando a la investigación médica años de trabajo de laboratorio. Compartió el Nobel con Demis Hassabis, consejero delegado de DeepMind, quien en su respuesta pública escribió que lo logrado con aquel sistema "cambió el mundo". En su propio mensaje, Jumper agradeció a Hassabis haberle confiado el liderazgo del equipo de AlphaFold apenas seis meses después de terminar su doctorado.
Pero la partida de Jumper no fue el único golpe que Google recibió en cuestión de días. Noam Shazeer, coautor del artículo que en 2017 introdujo la arquitectura de los transformadores —la base sobre la que descansan todos los modelos de lenguaje actuales— anunció que se marchaba a OpenAI. Shazeer también había sido corresponsable de Gemini, el modelo de Google. En menos de una semana, la compañía había perdido a las dos figuras más asociadas con su credibilidad en inteligencia artificial, cada una hacia un rival distinto.
El caso de Shazeer añade una capa de ironía a la situación. Google había pagado alrededor de 2.700 millones de dólares en 2024 para recuperarlo mediante un acuerdo de licencia con su startup, Character.AI. Menos de dos años después, se iba de nuevo. Varios analistas ya lo señalaban como uno de los ejemplos más caros de las limitaciones de la estrategia conocida como acqui-hire, la práctica de comprar empresas principalmente para hacerse con el talento de sus fundadores.
Para Anthropic, la llegada de Jumper representa un golpe de efecto de considerable magnitud. La empresa se ha consolidado como una de las principales alternativas a OpenAI y Google, y aspira, como ellas, a salir a bolsa. Jumper aporta algo que el dinero no compra con facilidad: un historial probado en ciencia de primer nivel, justo cuando Anthropic prepara un evento centrado en investigación científica para el 30 de junio. Su nombre, su trayectoria y su Nobel funcionan como credencial en un campo donde la confianza en la capacidad científica es moneda de cambio.
Notable Quotes
Lo conseguido con aquel sistema cambió el mundo— Demis Hassabis, consejero delegado de DeepMind, sobre AlphaFold
Se tomará un tiempo de descanso antes de empezar en su nuevo puesto— John Jumper, en su anuncio de partida hacia Anthropic
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué importa tanto que Jumper se vaya? ¿No hay otros científicos brillantes?
Jumper no es solo un científico brillante. Es el científico que resolvió un problema que la biología no había podido resolver en cincuenta años. Su nombre está pegado a AlphaFold. Cuando la gente piensa en Google y en inteligencia artificial seria, piensa en él.
Pero Google tiene miles de investigadores. ¿Realmente cambia algo que se vaya uno?
Cambia porque es simbólico. Jumper se va a Anthropic, Shazeer se va a OpenAI. Son los dos nombres que la gente asocia con los logros más grandes de Google en IA. Si los dos se van en una semana, empieza a parecer que Google no es el lugar donde quieren estar los mejores.
¿Y qué gana Anthropic con esto?
Credibilidad científica. Anthropic quiere ser más que una empresa de modelos de lenguaje. Quiere ser seria, rigurosa, orientada a la investigación. Jumper les da eso. Y lo hace justo antes de un evento importante sobre ciencia.
¿Qué pasó con Shazeer y esos 2.700 millones de dólares?
Google lo compró para traerlo de vuelta. Pagó una fortuna. Y se fue de todas formas. Es el ejemplo perfecto de que el dinero solo no retiene talento si el talento quiere estar en otro lugar.