En un momento que algunos describen como el umbral de una nueva era para la humanidad, Demis Hassabis de Google DeepMind se unió esta semana a voces prominentes del mundo tecnológico para pedir que el desarrollo de la inteligencia artificial no avance más rápido que nuestra capacidad de comprenderlo y gobernarlo. La advertencia no es abstracta: los riesgos identificados —ciberataques, bioterrorismo, pérdida de control sobre sistemas autónomos— ya asoman en el horizonte presente, no en el futuro lejano. Google ha respondido con una propuesta concreta de arquitectura regulatoria que, de prospera