El 80% de grandes empresas globales permanecen privadas, creando oportunidades de inversión fuera de mercados cotizados tradicionales. Los mercados privados ofrecen rentabilidad del 14% anualizado con volatilidad del 9%, superior a renta variable global del 12% con 16% volatilidad.
Gómez (Franklin Templeton): El 80% de empresas con facturación superior a 100M no cotizan
Cuatro de cada cinco grandes empresas no cotizan en Bolsa
¿Por qué ahora? ¿Qué cambió para que los inversores privados de repente quieran acceder a estos mercados?
La Bolsa se ha vuelto menos representativa de la economía real. Hace veinticinco años, si querías invertir en las mejores empresas del mundo, la Bolsa te daba acceso a casi todas. Hoy, cuatro de cada cinco grandes empresas no cotizan. Los inversores se dieron cuenta de que se estaban perdiendo algo importante.
Pero ¿no es más arriesgado invertir en empresas privadas que en las que cotizan?
Es diferente, no necesariamente más arriesgado. El riesgo de liquidez es real y es el que más importa. Pero históricamente, el capital privado ha ofrecido mejor rentabilidad ajustada al riesgo. Y en momentos de crisis, se comporta de manera distinta a la Bolsa, lo que es valioso.
¿Qué significa que se comporta de manera distinta?
Cuando hay pánico en los mercados, todo baja junto. Pero una empresa privada que genera flujo de caja real no desaparece de la noche a la mañana. Su valor no fluctúa cada segundo como una acción. Eso puede ser una ventaja si tienes paciencia.
¿Y el inversor español está preparado para esa paciencia?
Está aprendiendo. La tecnología y los Eltif han bajado las barreras de entrada. Pero hay mucho trabajo de educación por delante. Muchos todavía piensan en estos activos como si fueran acciones que pueden vender cuando quieran.
¿Cuál es el error más común que ves?
Pensar que porque la rentabilidad histórica es del 14%, van a ganar el 14% cada año. Los mercados privados son inversiones de largo plazo. Quien no entienda eso, no debería estar aquí.
O Pulso
- El 80% de empresas que facturan más de 100 millones de dólares permanecen privadas
- El tiempo que una empresa permanece privada antes de cotizar se duplicó de 6 años (2000) a 12 años (2025)
- Capital privado registró 14% de rentabilidad anualizada con 9% de volatilidad a marzo de 2026
- Franklin Templeton gestiona 280.000 millones de dólares en activos de mercados privados
El 80% de grandes empresas globales permanecen privadas, creando oportunidades de inversión fuera de mercados cotizados tradicionales. Los mercados privados ofrecen rentabilidad del 14% anualizado con volatilidad del 9%, superior a renta variable global del 12% con 16% volatilidad.
Franklin Templeton destaca que el 80% de empresas con facturación superior a 100 millones son privadas, ofreciendo diversificación y rentabilidad superior a mercados cotizados, aunque con riesgos de liquidez.
Julián Gómez lleva casi veinte años distribuyendo estrategias de inversión. Ahora, como responsable de mercados privados de Franklin Templeton para Europa, Oriente Medio, África, Latinoamérica y el mercado estadounidense offshore, observa un cambio profundo en quién invierte en empresas que nunca han salido a Bolsa. Lo que antes era territorio exclusivo de grandes fondos de pensiones y dotaciones universitarias se está abriendo a inversores privados más modestos, aunque con una advertencia clara: estos no son activos para quien necesite recuperar su dinero rápidamente.
La cifra que Gómez subraya es contundente. Aproximadamente el 80% de las empresas que facturan más de cien millones de dólares anuales permanecen en manos privadas. Solo una de cada cinco cotiza en Bolsa. Esta proporción refleja un cambio estructural en la economía mundial. Desde 1996, el número de empresas cotizadas en Estados Unidos se ha desplomado casi a la mitad, mientras que el tejido empresarial total ha seguido creciendo. Además, el tiempo que una compañía permanece privada antes de hacer su salida a Bolsa se ha duplicado en los últimos veinticinco años: de seis años en 2000 a doce años en 2025. Eso significa que la creación de valor ocurre cada vez más en la sombra, fuera del alcance de los inversores que solo miran los índices bursátiles.
En España, el interés crece. Los inversores locales buscan mejorar la diversificación de sus carteras y acceder a fuentes de rentabilidad que los mercados cotizados no ofrecen. La tecnología ha jugado un papel decisivo. Donde antes había solo fondos cerrados tradicionales con requisitos de entrada muy altos, ahora existen vehículos semilíquidos con umbrales de inversión más bajos y ventanas de liquidez más frecuentes. Los fondos europeos de inversión a largo plazo, conocidos como Eltif, han acelerado esta democratización al permitir que inversores no profesionales accedan a estos activos. Franklin Templeton gestiona alrededor de 280.000 millones de dólares en activos de mercados privados, una cifra que ilustra la escala de este universo.
Los números de rentabilidad son atractivos. A marzo de 2026, el capital privado registró una rentabilidad anualizada del 14% con una volatilidad del 9%, comparado con el 12% de rentabilidad y el 16% de volatilidad de la renta variable global. Pero Gómez es cuidadoso al interpretar estos datos. No se trata simplemente de que los mercados privados sean superiores, sino de que complementan las carteras tradicionales. En momentos de incertidumbre y turbulencia, cuando los activos convencionales tienden a moverse juntos, los mercados privados pueden comportarse de manera diferente, aportando resiliencia.
El riesgo que Gómez enfatiza es el de liquidez. Los mercados privados son inversiones de largo plazo, no vehículos para entrar y salir con rapidez. Requieren paciencia y comprensión. Franklin Templeton dedica recursos significativos a educar a sus clientes sobre cómo funcionan estos productos, cuáles son sus ciclos reales y qué significa realmente comprometer capital en una empresa privada. Sin esa educación, el inversor desprevenido puede encontrarse atrapado en una posición que no puede deshacer cuando la necesita.
Donde Gómez ve las mejores oportunidades hoy es en tres áreas específicas. En capital privado, los fondos secundarios permiten comprar participaciones en fondos ya maduros de inversores que necesitan liquidez, lo que proporciona visibilidad inmediata sobre las empresas en cartera y diversificación instantánea. En deuda privada, la deuda inmobiliaria comercial estadounidense ofrece ingresos respaldados por activos reales. En infraestructuras, las convicciones se centran en la transición energética, la infraestructura digital y los proyectos sostenibles. Estas no son apuestas especulativas sino exposiciones a tendencias estructurales que probablemente definirán la próxima década de creación de valor.
Citações Notáveis
Los mercados privados son inversiones a largo plazo y no están pensadas para entrar y salir con rapidez— Julián Gómez, Franklin Templeton
Una parte cada vez mayor de la creación de valor se produce en la fase privada, no en los mercados cotizados— Julián Gómez, Franklin Templeton