A mediados de julio, Goldman Sachs cerró la compra de un portafolio de créditos de consumo de la fintech colombiana Addi por hasta 50 millones de dólares, a través de una estructura de forward flow que opera simultáneamente bajo las leyes de Nueva York y Colombia. La operación no es solo una transacción financiera: es una señal de que el ecosistema fintech latinoamericano ha alcanzado una madurez suficiente para conectarse con el capital institucional global en condiciones de sofisticación comparable a la de los mercados desarrollados. Para Addi, y para las fintechs que la observan, este acuer