Tras el rechazo del Senado, el Gobierno chileno busca en el Partido de la Gente el puente político que le permita salvar la Sala Cuna Universal en la Cámara de Diputados. Las negociaciones revelan una tensión más profunda: cómo financiar un derecho social sin erosionar otro, y quién debe cargar con el costo del cuidado infantil en una sociedad que aún no ha resuelto esa pregunta. El tiempo apremia, y los votos del PDG se han convertido en la llave de una discusión que comenzará formalmente el 21 de septiembre.