Cada 11 de septiembre, Chile vuelve a enfrentarse con su propia memoria dividida. Este año, la conmemoración del Golpe de Estado adquiere una carga simbólica particular: es la primera vez que la fecha llega con un presidente de derecha en La Moneda, lo que lleva al gobierno de José Antonio Kast a desplegar un operativo preventivo de seguridad en doce puntos críticos de la Región Metropolitana, buscando contener la tensión sin suprimir el duelo colectivo.