En toda sociedad democrática, la pregunta sobre quién controla la voz pública es también una pregunta sobre quién define la realidad compartida. El 15 de agosto de 2026, el gobierno colombiano anunció el desmantelamiento de la franja informativa de Inravisión —catorce horas diarias de operación noticiosa que, según la nueva administración, servía más a intereses políticos que a la ciudadanía— y trazó un nuevo horizonte para los medios públicos centrado en cultura, arte y educación. Más de mil contratos por cien mil millones de pesos quedan ahora bajo la lupa de los organismos de control, como