Ante la proyección del Fenómeno El Niño para 2026-2027, Ecuador ha elegido el camino de la anticipación sobre el de la reacción: más de 350 representantes del Estado, la empresa privada y la academia se reunieron en Guayaquil para tejer una red de preparación compartida. En la historia larga de los pueblos que habitan costas y valles vulnerables, este gesto colectivo recuerda que la resiliencia no se improvisa en la tormenta, sino que se construye en la calma que la precede.