Durante generaciones, el dolor menstrual severo ha sido absorbido en silencio por millones de mujeres que lo asumieron como destino inevitable. La ginecóloga Gloria María Picoy Vega advierte que ese silencio tiene un costo: cuando el dolor incapacita, no es una variante de lo normal, sino una señal que merece escucha médica. Detrás de ese umbral de sufrimiento normalizado puede encontrarse la endometriosis, una enfermedad tratable cuyo mayor obstáculo no es la medicina, sino el tiempo perdido en la resignación.
Ginecóloga advierte: el dolor menstrual incapacitante no es normal y requiere evaluación
Muchas mujeres conviven durante años con síntomas intensos de endometriosis que afectan su calidad de vida, limitando actividades diarias y laborales.